“Las 100 mil dosis que llegaron al país no alcanzan para todo el personal de salud, pero sí probablemente para el que está en la primera línea, que está más expuesto atendiendo a pacientes con COVID-19”, indicó el dirigente mirandino

El plan de distribución de las vacunas Sputnik V no es claro, aseguró este sábado el dirigente mirandino David Uzcátegui.

“Hasta este martes se había vacunado a menos del 10% del personal sanitario. Lo poco que se sabe del plan del Gobierno para distribuir la vacuna ha provocado fuertes críticas de la gran mayoría de los venezolanos. Se anunció que entre los primeros en recibir la inmunización estarían cargos políticos como alcaldes, gobernadores y diputados de la Asamblea Nacional”, indicó.

Para Uzcátegui debe ser una realidad dar prioridad al personal de salud: “Las 100 mil dosis que llegaron al país no alcanzan para todo el personal de salud, pero sí probablemente para el que está en la primera línea, que está más expuesto atendiendo a pacientes con COVID-19. Por eso es importante que la vacuna sea dirigida a estos grupos de mayor riesgo”.

Aunque parezca mentira “escuchamos a gobernadores y alcaldes oficialistas anunciar la llegada de algunas dosis de Sputnik V en sus regiones, mientras el Gobierno asegura que ya se está aplicando en todo el país, sin decir con exactitud las entidades ni las cifras de dosis ya administradas. Los venezolanos esperamos que este proceso se haga con total transparencia”.

El planteamiento de David Uzcátegui va en sintonía con los lineamientos internacionales: “Nuestra prioridad es que la vacuna sea administrada a la primera línea del personal de salud, quienes son los que se exponen a diario en la atención de pacientes con Covid-19. También exigimos que, entre las prioridades, se incluya a las personas de la tercera edad”.

Por otro lado, el gobierno anunció que las clases presenciales darían inicio en el mes de marzo, por lo que considera el dirigente político que es de suma importancia también incluir en este plan de vacunación a los docentes. De no ser incluidos, el riesgo de contagio que correrían tanto los docentes como el alumnado sería muy alto.