El concepto de preso político es uno de los más debatidos en el ámbito del derecho internacional y las ciencias políticas, debido a que no existe un tratado único universal que lo defina. Sin embargo, diversos organismos defensores de derechos humanos han establecido criterios claros para identificar cuándo una persona entra en esta categoría.
«El preso político es aquel que se encuentra en la cárcel por sus ideas, por su lucha en favor de los derechos humanos o por oponerse a un régimen opresivo», detallan varias ONG internaciones. Además, muchas de ellas alegan que: «Nadie puede ser sometido a detención o prisión arbitrarias», artículo 9 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Base legal fundamental para impugnar detenciones políticas).
En 2012, el Consejo de Europa aprobó una de las definiciones técnicas más aceptadas (Resolución 1900). Se considera que una persona privada de su libertad es un preso político si cumple cualquiera de estos criterios:
- Discriminación política: Si la detención se ha impuesto en violación de las garantías fundamentales (libertad de expresión, pensamiento, religión, reunión o asociación).
- Motivación política: Si la detención se impuso por razones puramente políticas sin conexión con ningún delito tipificado.
- Falta de proporcionalidad: Si, por motivos políticos, la duración de la detención o sus condiciones son claramente desproporcionadas con respecto al delito del que se acusa.
- Juicio injusto: Si la persona es detenida de manera discriminatoria en comparación con otras personas por motivos políticos.
- Proceso irregular: Si la detención es el resultado de procedimientos que son claramente injustos y parecen estar relacionados con los motivos políticos de las autoridades.
Para entender el concepto, es útil observar los factores que suelen rodear estos casos:
- La criminalización de la disidencia: El Estado utiliza el sistema judicial para castigar a quienes se oponen al gobierno de turno.
- Uso de delitos comunes: Es frecuente que los gobiernos no admitan la existencia de presos políticos, sino que los acusen de delitos comunes (como terrorismo, traición a la patria, rebelión o incluso delitos financieros) para deslegitimar su causa.
- El objetivo político: El fin del encarcelamiento no es la justicia penal, sino neutralizar a un rival político, intimidar a la población o silenciar una ideología específica.
En ese sentido, Amnistía Internacional utiliza un término específico: «Preso de conciencia», el cual es una subcategoría fundamental del preso político.
- Definición: Personas que son detenidas o encarceladas por sus creencias políticas, religiosas u otras convicciones, o por su origen étnico, sexo, color, idioma, origen nacional o social, estatus económico o nacimiento, siempre que no hayan recurrido a la violencia ni propugnado su uso.
- Diferencia clave: Mientras que un «preso político» puede haber cometido un acto violento por motivos ideológicos, un «preso de conciencia» es alguien que nunca usó la violencia y aun así está privado de libertad.
| Característica | Preso Común | Preso Político |
| Motivación del acto | Beneficio personal, pasión o dolo. | Cambio social, defensa de ideas o desafío al poder. |
| Proceso Judicial | Suele seguir el debido proceso estándar. | Suele presentar irregularidades, falta de pruebas o jueces parcializados. |
| Interés del Estado | Aplicar la ley penal. | Neutralizar una amenaza al orden político o al gobierno. |






