La disputa por poco más de 3 mil cargos empieza formalmente este jueves.
“Un proceso electoral en esta situación económica, con falta de combustible, con una movilidad muy difícil, agarra a unos desventaja frente a otros que sí tienen recurso para hacer campaña”, subraya el analista Daniel Santolo

Si Jaime Rodríguez quisiera tocar las puertas de todos sus electores tendría que disponer de gasolina, tapabocas y gel antibacterial en cantidades industriales. Pero Rodríguez es candidato al Consejo Legislativo del estado Miranda por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), y para recorrer Barlovento y Valles del Tuy necesita gasolina, tapabocas y antibacterial que no tiene.

“Tener que meterse dos horas o tres horas en una cola para echar gasolina cuesta. El tema de los recursos ha sido complicado”, explica Rodríguez. Como dirigente político ha encontrado con tantas necesidades, que para visitar un lugar no puede ir con las manos vacías: “Hay que ayudar. No creo que hay que llegar con losartán (antihipertensivo) en la mano, sí creo en el tapabocas, pero hay que llegar con algo. Los compañeros en los estados tienen una situación económica muy complicada”. Hay que sumar las alcabalas de funcionarios policiales.

Este jueves 28 de octubre, comienza formalmente una campaña electoral sui generis. Treinta días de hablar de política a un país que manifiesta estar harto de los políticos oficialistas y opositores. “Venezuela está atravesando una crisis social, económica, aparte de la política. Pero lo más grave es cómo entramos a una campaña electoral con un país con muchas deficiencias”, explica Daniel Santolo, profesor de la UCV, analista político e integrante de la dirección de Avanzada Progresista. “Un proceso electoral en esta situación económica, con falta de combustible, con una movilidad muy difícil, agarra a unos desventaja frente a otros que sí tienen recurso para hacer campaña”.

“El deterioro del país es terrible: somos un país petrolero sin gasolina, con cuencas hidrográficas inmensas pero sin agua, sin luz”, condena Jaime Rodríguez.

En este proceso, después de una ausencia de más de 10 años, regresa la observación electoral de organismos como la Unión Europea y el Centro Carter.

El CNE desplegará 1.952 fiscales regionales y 48 nacionales que serán responsables de garantizar la igualdad de condiciones para los candidatos, al igual que el respeto por las normas electorales, tal como lo confirmó el presidente del ente comicial, Pedro Calzadilla.

Pero la lucha es desigual, porque “hay unos que tienen recursos, como el Estado, que tiene todos los recursos para hacer su campaña electoral, mientras hay sectores de oposición para quienes es muy difícil hacer la campaña”, señala Santolo. “Desde antes del arranque de la campaña ya hemos visto cómo los canales del Estado, los medios públicos se han dedicado a hacer campaña por el PSUV y sus candidatos”.

En cada acto de gobierno, “así sea prender un bombillo, lo transforman en un acto de propaganda para promocionar un candidato”.

Por otra parte, el electorado se enfrenta “a una ambigüedad increíble”, porque algunos factores de la oposición dijeron hasta hace poco que no había condiciones electorales “y de la noche a la mañana vemos cómo un sector que pasó casi cuatro años llamando a la abstención hoy presenta candidaturas, llega a un acuerdo con el gobierno, recupera la tarjeta de la MUD y lanza sus candidaturas”.

La fragmentación de la oposición es otro elemento marcador de esos comicios. “Hay tres o cuatro grupos opositores disputándose los mismos cargos” y 70 mil aspirantes para 3 mil cargos, lo que es “una dispersión increíble del voto”, analiza Santolo. Por eso “quedará en manos de la población que vaya a votar el decidir por quién hacerlo”.

El PSUV, en cambio, lleva un solo candidato para cada cargo. “Nosotros hemos estado desplegados en todo el país chequeando nuestra maquinaria del 1×10. En todas las Plazas Bolívar deben estar activos los puntos de registros del 1×10. Lo que está en juego es el futuro de nuestro país”, expresó Diosdado Cabello, primer vicepresidente del partido oficialista.

El oficialismo continúa con una estrategia que le ha resultado exitosa: la del 1X10.

¿Qué quiere escuchar el electorado? Daniel Santolo responde al revés: lo que no quiere escuchar. “Hay una pelea por el plácet, para ver quién llega de segundo”, y la población no quiere eso. “La gente quiere escuchar propuestas que les resuelvan sus problemas más sentidos: cómo van a ser alcaldes y gobernadores para resolver el problema del agua, la electricidad, los servicios básicos, la salud, el transporte. La gente quiere escuchar respuestas”.

Esta va a ser “una campaña de mucha conexión con la gente, de conversar mucho, de buscar entusiasmar al pueblo en una nueva etapa de lucha”, considera Tomás Guanipa, candidato de la MUD para la alcaldía del municipio Libertador (Caracas). Guanipa calcula que está visitando “seis parroquias por día” con recorridos “hablando persona por persona”. Aclara que esta no puede ser una campaña como las de antes, porque el país está muy mal económicamente. “No queremos hacer una campaña tradicional, no solamente porque no tenemos recursos, sino porque la gente la está pasando muy mal como para que te vean en vallas y en despilfarro”.

Los candidatos, a juicio de Santolo, deben centrarse en que la gente vote y en poner sus propuestas sobre la mesa: “Que enamoren a la gente, que convenzan a la gente. Eso es lo que hay que hacer en una campaña electoral”.

Para Jaime Rodríguez no se trata de sacar una frase de la chistera como lema de campaña. “Aquí estamos. Esa es la frase. Estamos dando la cara, estamos motivando a la gente, estamos diciendo a la gente que hay una esperanza y una opción”.