La temporada vacacional es sinónimo, aún en medio de la evidente crisis económica que atraviesa el país, de colapso de los terminales terrestres, carros piratas y especulación en los precios

Durante un recorrido realizado este jueves 22 de agosto por algunos terminales de transporte terrestre de Caracas, los usuarios explicaron al equipo de Contrapunto que uno de los destinos con mayor demanda en esta temporada vacacional es los Andes, específicamente San Cristóbal, en el estado Táchira.

Carlos Frías, usuario del terminal, señaló que este año no saldrá de vacaciones, “sólo iremos a visitar a la familia al Táchira. Los muchachos salen de vacaciones escolares pero no hay dinero para pasar unos días en la playa”.

En el terminal La Bandera, uno de los más concurridos de la capital, los usuarios señalan que ven como una opción trasladarse en los “carritos por puesto” que se ubican en las adyacencias, para sortear la incertidumbre de si encontrarán o no unidades dentro del terminal que, aseguraron, está colapsado por la temporada vacacional”.

Mirian Hernández, también usuaria, indicó: “Voy a visitar a mis hijos a San Cristobal y a veces prefiero irme en un pirata así pague un poco más y en efectivo, porque no sé si me voy a poder ir en el autobús”.

El costos de los boletos para este jueves hacia San Cristóbal, Valera, Biscucuy, Macaraibo, Barquisimeto y Valencia es de 17 mil, 11 mil, 8 mil, 55 mil, 25 mil y 15 mil bolívares respectivamente. Los viajeros deberán pagar 10 mil bolívares más si su equipaje excede de una maleta.

Antonia Castro, quien hacía la cola para adquirir un boleto hasta Barquisimeto (Lara), aseguró que el pasaje debe adquirirlo cancelando “el pasaje (Bs. 25 mil) mitad con punto de venta y mitad en efectivo. Hay que comprarlo temprano y esperar más de 7 horas para salir”.

Por su parte, Anderson Izaguirre, conductor de un “por puesto” (vehículo, por lo general tipo sedan, que transporta máximo cinco pasajeros), detalló que “el traslado para Valencia cuesta 75 mil bolívares, pero el viajero va cómodo, con aire acondicionado; no tiene que pasar tanto tiempo esperando que salga un autobús, salimos a toda hora”.

Izaguirre explicó que el traslado en este tipo de transporte alternativo puede pagarse con pago móvil, efectivo o divisas.

En La Bandera, por directrices de la Alcaldía de Caracas y con el argumento de la demanda de usuarios, no se expenden boletos de retorno ni con anticipación, todos se adquieren el mismo día de viaje.

Para viajar con menores de edad es imprescindible que el acompañante presente su documento de identidad, la partida de nacimiento del infante y el respectivo permiso de viaje que se tramita ante las oficinas de la Lopnna.

Por su parte, en el terminal privado que comprende las líneas Aeroexpresos Ejecutivos, Expresos Los Llanos y Expresos Sol y Mar, ubicado en Chacao, los usuarios pueden adquirir sus boletos de retorno hasta con 15 días de anticipación. Esta medida fue tomada, explican sus directivos, debido a las constantes fallas eléctricas en las sucursales del interior del país.

En este terminal el costo de los pasajes hacia Maracay, Barquisimeto, Maturín y Maracaibo es de 55 mil, 75 mil, 85 mil y 95 mil bolívares, respectivamente.

Hacia San Cristóbal y San Antonio en Táchira, el pasaje cuesta 105 mil y 120 mil bolívares respectivamente, si el destino es Puerto La Cruz los boletos cuestan 60 mil.

Por otra parte, quienes tienen como destino rutas más cercanas como Los Teques, Guatire, Guarenas, Río Chico, Valles del Tuy y Paracotos pueden viajar por el terminal de Nuevo Circo, donde los importes para viajar varían entre 1.400 y 10.500, dependiendo la ruta.

Maribel Galavíz, usuaria del terminal en el centro de Caracas, explicó que viaja hacia los Valles del Tuy “cómoda por aquí porque hago mi cola y me voy sentada; la cola se respeta siempre y cuando no sea hora pico, porque si no esto es un despelote. Pero siempre viajo un poco asustada porque hay mucha delincuencia y uno no sabe quién aborda la unidad”.

El recorrido de Contrapunto finalizó en el terminal privado Flamingo, ubicado en la avenida Francisco de Miranda, al lado del Museo del Transporte, donde Mariana Sabino, encargada del terminal, explicó que, hasta nuevo aviso y sin una fecha definida, no prestan servicio comercial debido a “un derrumbe ocurrido en la vía hacia San Cristóbal”.