Una publicación divulgada por el medio The New Yorker expuso detalles sobre la compleja dinámica entre la administración estadounidense encabezada por Donald Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado, señalando que la posición de Washington respecto al retorno de la dirigente política se ha visto condicionada por disputas internas en la Casa Blanca y acercamientos pragmáticos con el gobierno venezolano.
De acuerdo con el reportaje del medio estadounidense, aunque Machado ha sostenido de forma insistente que su visión para el país coincide con la postura de la administración Trump, las recientes decisiones diplomáticas han vuelto insostenible esa premisa. La nota indica que, durante casi medio año, el Gobierno estadounidense ha frenado el regreso de la dirigente a territorio venezolano, llegando incluso a plantearle en su momento la opción de ser propuesta como Secretaria General de Las Naciones Unidas.
Maniobras diplomáticas y el factor de la transición
El reporte citó a un operador político de amplia trayectoria, quien explicó que la figura de Machado ha sido utilizada estratégicamente por la Casa Blanca para mantener presión sobre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Sin embargo, en la práctica, la diplomacia estadounidense ha optado por respaldar a otros actores de la oposición.
Tras el anuncio de que el ejecutivo venezolano aceptó entablar conversaciones con un sector opositor, Washington promovió la participación de la dirigente exiliada Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, al considerarla una figura de perfil más conciliador para el proceso de diálogo y negociación.
Tensión en el intento de retorno tras el terremoto
La publicación detalla que, luego de los sismos registrados a finales de junio en el país, Machado coordinó su regreso a Venezuela. Ante este escenario, el presidente Trump habría comunicado a Rodríguez la directriz de garantizar la integridad física de la dirigente opositora. No obstante, el vuelo en el que viajaba Machado fue desviado de su ruta original, medida que, según el reporte, habría respondido a instrucciones emanadas desde la propia administración norteamericana.
Aunque representantes estadounidenses calificaron el incidente como un malentendido, la fuente consultada por The New Yorker atribuyó lo sucedido a pugnas internas entre facciones dentro del gobierno de EEUU, donde el sector con mayor influencia abogó por no alterar la estabilidad política del país en el corto plazo.
Posteriormente, Machado se trasladó a Ciudad de Panamá con la intención de abordar un nuevo vuelo hacia Venezuela; sin embargo, personal de la aerolínea le impidió el embarque tras recibir advertencias de represalias por parte del gobierno venezolano si se permitía su traslado, situación ante la cual la dirigente dirigió un mensaje a sus seguidores reafirmando su compromiso de retornar al país.





