El comisionado presidencial para Relaciones Exteriores, Julio Borges, anunció este martes que el dirigentes aliados con el líder opositor, Juan Guaidó, exigirá una investigación por los migrantes expulsados de la isla en precarias condiciones.

“Enviamos comunicación formal al Ministro de Asuntos Exteriores de Trinidad y Tobago, Amery Brown, sobre la expulsión de 24 venezolanos, 16 son menores de edad, que llegaron al país huyendo de la dictadura de Maduro”, informó Borges a través de su cuenta de Twitter.

Borges, adelantó que en el comunicado emitido al Gobierno de Trinidad y Tobago, “exigimos una investigación y exhortamos a que se garantice la protección internacional”.

Comunicado íntegro:

En nombre del gobierno interino de Venezuela y en mi condición de Comisionado Presidencial para Relaciones Exteriores me dirijo a usted para expresar nuestra profunda preocupación y rechazo por la resolución tomada por su país consistente en la expulsión de 24 venezolanos de los cuales 16 son menores de edad, entre ellos un bebé de 4 meses- quienes habían llegado a Trinidad en un bote huyendo de la dictadura venezolana en búsqueda de mejores condiciones de vida.

De acuerdo con las informaciones que hemos recopilado, el grupo de personas fue expulsado por sus autoridades y al momento de esta se desconoce aún el paradero de éstos 8 adultos y 16 menores de edad. Esta decisión contraviene el principio de no devolución, reconocido universalmente. Además, violenta, las Directrices de ACNUR para la determinación del interés superior del niño y Convención sobre los Derechos del Niño 1989, Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969 y la Convención sobre el Estatuto de Refugiados de 1951 y su protocolo de 1967, instrumentos que fueron ratificados por su país.

Como ha sido reconocido por los órganos regionales de protección a los derechos humanos, Venezuela vive una emergencia humanitaria compleja como consecuencia de la escasez de alimentos y medicamentos, entre otras calamidades, que también ha conllevado al crecimiento exponencial de personas que se han visto forzadas a migrar hacia a otros países de la región, como la única forma de supervivencia que les permita a ellas y sus familias preservar sus derechos fundamentales como la vida, la integridad personal, la libertad, la salud y la alimentación, entre otros.

Esta grave crisis ha impactado en especial a grupos en contexto de exclusión y discriminación histórica, como niños, niñas y adolescentes (NNA), mujeres, personas mayores, pueblos indígenas y afrodescendientes, personas con discapacidad, personas con enfermedades y personas en situación de pobreza. El drama que vive el pueblo venezolano se debe a la instalación en Venezuela de un régimen que no reconoce la dignidad humana y que se empeña en sostener el poder a costa del sufrimiento de millones de personas.

En nombre del gobierno interino de Venezuela, respetuosamente exigimos el inicio una averiguación de estos hechos por parte de las autoridades competentes de su país, y al igual que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, les exhortamos a que se garantice la protección internacional de conformidad con la práctica reconocida por los Estados y los Tratados internacionales vigentes y vinculantes para Trinidad y Tobago, a las personas que llegan a su territorio cuyos derechos humanos son violados por parte de la dictadura imperante en Venezuela.