“No hay transición diciéndole al otro que lo vas a asesinar o que lo vas a meter preso, o que lo vas a llevar a una mazmorra por mil años. Eso no va a ocurrir”, subraya el parlamentario y médico

Radicado en Colombia porque la persecución política le impide estar en Venezuela, el médico diputado José Manuel Olivares (Primero Justicia) piensa que la Fuerza Armada tiene un rol clave que cumplir en el conflicto venezolano, y apela de nuevo a este sector para que ponga punto y aparte.

“¿No les importa la democracia? Okey. ¿No les importa la libertad de expresión? Okey. Pero se trata de la vida. De la mamá del teniente, de la hermana del capitán”, explica en conversación con contrapunto.com sobre la crisis de salud, entrevista en la cual no faltaron minutos para la política.

-¿Usted qué espera que haga la Fuerza Armada? ¿Qué saquen por los pelos a Nicolás Maduro?

-Yo no me anoto en eso. No le estoy diciendo a la Fuerza Armada “pónganle a Maduro un traje anaranjado” y que se pudra en una cárcel. No hay transición sin las dos partes. Si la Fuerza Armada mañana dice: “¿Sabes qué? Se acabó el sostén que le tenemos a Maduro. Vamos a entendernos con esta gente y vamos a reconstruir el país”, y tengo que sentarme al lado del que metió preso a mi hermano 11 meses, o del que destruyó el sistema de salud, lo tengo que hacer, porque no hay transición sin las dos partes. No hay transición sin todo el país. No hay transición aplastando al otro. No hay transición diciéndole al otro que lo vas a asesinar o que lo vas a meter preso, o que lo vas a llevar a una mazmorra por mil años. Eso no va a ocurrir. Hoy la Fuerza Armada tiene la oportunidad, no de devolvernos la democracia, sino de salvar vidas. De que haya un sistema de salud como debe ser; de que su papá, su mamá y su hermano no mueran, porque el sargento, la tropa, no van al hospitalito en Fuerte Tiuna. El capitán y el teniente no van a Fuerte Tiuna. Eso está reservado para un grupito. Por eso sigo teniendo fe en el venezolano con uniforme que tiene mi edad, que creció en la misma Venezuela en la que crecí yo.

“Lo que yo le pido a la Fuerza Armada es que le diga al país basta. Señor Maduro, venga acá. Señor Guaidó, u oposición, o señor Capriles, venga acá y vamos a arreglar esto. Se acabó la pelea. Ya está. Porque en medio de la pelea destruyeron Pdvsa, se mueren los venezolanos, no hay hospitales, no hay economía, no hay luz, no agua. No es Fuerza Armada, asesinen a alguien o tumben a alguien. La realidad es que el sostén de Maduro es una cúpula militar, porque votos no tienen, popularidad no tienen, reconocimiento internacional no tienen”.

-Hay un 15% que lo apoya.

-Sin duda. Es respetable. Está allí. Hay que escucharlo. Pero eso no le da para gobernar el país. No es la mayoría. Tampoco tenemos nosotros la mayoría. La mayoría del país está decepcionada, cansada, fastidiada. Lo que quiero es que la Fuerza Armada represente esa mayoría del país y que con unas reglas claras definamos esto. Vamos a un gobierno de emergencia nacional. El gobierno de emergencia nacional lo preside fulanito y están las dos partes. Pero esa lógica de aplastar al otro, de amenazar al otro no funciona, no va a funcionar.

Olivares recuerda los casos Sudáfrica y Chile, donde los enfrentados gobernaron juntos. “Insisto: Metieron a mi hermano 11 meses preso. Si tengo que sentarme al lado de él, y darle la mano, lo vamos a hacer”. A su juicio “esa es la visión que debe imperar y no los polos radicales de te voy a aplastar o te voy a meter preso. Vamos a entendernos”.

Sobre el debate entre Guaidó o Capriles, Olivares expone: “Soy militante de un partido, y mi partido decidió que no va a participar en las elecciones. Yo respaldo la decisión de mi partido. Sí tenemos que luchar por condiciones electorales; nunca debemos dejar de hacer eso. Usted puede estar de acuerdo o no con la política de Henrique, pero es una política. Él plantea ir a elecciones, él plantea contarse, él plantea condiciones electorales. A usted le puede gustar o no le puede gustar, pero él plantea una política. Así como Juan Guaidó plantea una política. Aquí lo que no podemos hacer es plantear los debates políticos desde la intolerancia, el traidor o el no traidor, patriota o vendido, buena gente o mala gente, si votas eres bueno, si no votas eres malo. Ese plantear la política como una dicotomía es lo que nos tiene en el agujero en el que hoy estamos: en el agujero de no entendernos, de no podernos hablar”.

Dice que acompaña a Capriles “en su lucha por las condiciones electorales” y afirma que “un grave error que nosotros cometemos es desechar la ruta electoral, sea cual sea la elección: presidencial, diputados, nosotros jamás podemos salirnos de la senda electoral, porque además hay que construir una mayoría que unifique al país, no una mayoría para seguir polarizando”.