El ingeniero Roberto Vernet indicó este martes que los escombros que dejaron los sismos deberían ser conservados para poder hacer el estudio de patología, a fin de aprender y actualizar las normas.
Explicó que en el suelo cercano a la costa, de profundidades de 500 metros, la onda sísmica se amplificó y causó el colapso de las estructuras. Pero también se han visto columnas con fallas «por problemas en el armado transversal», y fenómenos como la licuefacción (que el suelo se convierte en líquido y no soporta). «Las estructiras son sismorresistentes y no antisísmicas», aclaró, y lo importante es que las personas logren salir a tiempo.
«En la mayoría de los casos hubo un colapso violento, y cuando hay un colapso violento el concreto falló, y si falló el concretó también falló el acero», aseveró en entrevista con Unión Radio.
El experto comentó que varias OPPP se cayeron y otras no, y se debería estudiar qué sucedió.
«El primer estudio es ver por qué fallaron los edificios que fallaron, por qué se mantuvieron las que se mantuvieron», el comportamiento del suelo, la resonancia.





