“Tenemos que enseñar a los niños desde chiquitos a ser buenos papás y buenas mamás. A las niñas, que elijan bien un papá futuro. Yo me casé con Alberto porque vi que iba a ser un papá fabuloso. Era atractivo, pero hay muchos hombres atractivos”, comenta la presidenta de la asociación Provive

Vestida de blanco, Christine Marcellus de Vollmer habló de pie y sentada, el pasado jueves 16 de junio, sobre los temas que la apasionan: el matrimonio, las familias, la educación. La presidenta de Provive lideró un conversatorio realizado en la cafetería Kaldi de Las Mercedes para relanzar el programa Aprendiendo a querer. En ese contexto conversó con contrapunto.com.

¿Siente que ha arado en el mar al ver lo que sucede con la educación? “Va para peor. Ahora confunden más y más. Es una tendencia muy destructiva. Deshicieron todo. Deshicieron el matrimonio, están deshaciendo la familia, están deconstruyendo lo que es hombre y mujer”, expresa, y comienza a hablar sobre el cerebro humano y sus potencialidades y el momento para desarrollarlas. “Si pasa ese momento, no se desarrollan. Puedes aprender ocho idiomas antes de los cinco o seis años, pero una vez que tienes 20 años es mucho más difícil; se puede hacer, pero es más difícil”.

Con los valores “es lo mismo”, defiende. “Estamos programados para ser nobles, para ser relacionados. Estamos hechos para la paz, pero también somos impaciencia, y si no lo gobernamos, se arruina la paz, que es nuestro destino”. Eso es neurología.

Señala que va in crescendo el número de personas con orientación sexual diferente. “Cuando va in crescendo es que está pasando algo que está causando esa tendencia”, considera. “Pienso que es en gran parte una hipersexualización en el ambiente, y lo que queremos hacer es dar toda la gama de lo que es el amor para que el amor que tengan sea grandioso, y no vicioso ni egoísta”.

Vollmer habla sobre el matrimonio. “¿Cuántos matrimonios no ve uno que no duran mucho y ambos son egoístas, ambos están casándose para ganar algo. Eso sucede. Esos matrimonios no son felices. Los matrimonios felices son en los que cada uno se está dando uno al otro, hacer feliz al otro”.

-¿No hay parejas del mismo sexo que son felices?

-No conozco. No puedo opinar. Pero sí sabemos que tienden a ser inestables. No es mi área. No puedo opinar. Lo que sí veo es que va en aumento.

Se refiere a las personas trans y opina que ahora “hay gente que dice ‘tengo dos hijos trans’. ¿Cómo es eso?”.

-¿A qué cree que se debe?

-Algo está sucediendo. Yo no sé qué. Pero sé que algo está pasando que hay tantos niños y niñas trans.

-¿Cómo abordarlo?

-Eso será con otro especialista que no soy yo. Pero lo que sí puedo decir es que hay que enseñar a los niños a ser buenos padres. Eso es muy importante. Muchas veces, cuando ve estas cosas, hay un problema mayormente con el papá. Por ejemplo, ya está saliendo a relucir que los muchachos que entran en un colegio y matan a 20 niños, desde Colombine, todos han tenido problemas de padre. Cuando uno ve un fenómeno negativo que surge, una causa tiene.

-¿Es posible ser fiel?

-(Risas) Es posible ser fiel.

-Es difícil.

-Hay que escoger bien primero. Hay, sobre todo en los hombres, más hombres con don de fidelidad que otros. Eso se logra.

-¿Es una decisión?

-Es una decisión. Creo que el niño que aprende a obedecer sus compromisos, el niño que dice “préstame tu bolígrafo y te lo devuelvo antes de la clase de matemática” tiene que devolverlo antes de la clase de matemática. No es cuestión de “bueno, mañana”. “Papá, si me prestas el carro estoy aquí a las 11” el papá tiene que insistir en que esté a las 11 y no a la 1.

-La palabra.

-La palabra. Con todo esto de los noviazgos… La palabra novia o novio no se sabe qué significa. Puede ser cualquier cosa. Cuando empiezan a salir y a tener noviazgo hay que ayudar a los muchachos a saber que no es juego. Si te casas con este o con esta, es para toda tu vida. Visualiza cómo va a ser de viejo. Mira cómo está su mamá. Mi papá decía eso: “Mira bien a la mamá”.

-¿Y si fracasa?

-Es una tragedia. A nadie le gusta. Ni a los contrincantes ni a los niños ni a las papás de la pareja. A nadie le gusta ver eso. Porque el ser humano está hecho para el bounding, que se aprende en brazos de la mamá. Me fascina el cerebro. Los científicos han determinado que cuando una mamá tiene su bebé recién nacido de semanas o meses pasan un tiempo mirándose, y está pasando una energía de tu cerebro, que entra por los ojos del niño y estimula los lóbulos límbicos. Esos lóbulos límbicos, si no con estimulados, no se desarrollarán, porque pasa la época, los dos años. Esos lóbulos límbicos son la capacidad de bounding, la capacidad de entender las expresiones de los ojos, la capacidad de responder emocionalmente y muchas cosas de ese tipo. Cuando se levantó la Cortina de Hierro encontraron niños huérfanos a quienes los lavaban, les daban de comer pero no eran de nadie, y esos muchachos eran como robots.

-¿Un muchacho puede dejar de ser pran?

-Por supuesto que sí. Tenemos cantidad en el Proyecto Alcatraz.

-¿De qué manera?

-Kindness. El cariño y el buen trato, el creer en ellos. Alberto (su hijo, Alberto Vollmer, creador del Proyecto Alcatraz) tiene un efecto sobre ellos increíble. Es porque los quiere y les exige. Casi siempre es falta de padre.

-¿El padre es el gran culpable cuando no está?

-Así es. O si son violentos, o denigrantes. La ausencia es muy grave. El padre es el símbolo en la Tierra de dios padre. ¿Por qué llamamos a dios padre? Porque es como un papá. ¿Qué hace un padre? Da la ley, quiere por encima de todo y castiga cuando la ley es violentada. El papá hace eso. Disciplina. La mamá es disciplina también, pero de otra manera: entiende todo, perdona todo.

-Pero nuestras familias están desestructuradas.

-Sí. Por eso tenemos que enseñar a los niños desde chiquitos a ser buenos papás y buenas mamás. A las niñas, que elijan bien un papá futuro. Yo me casé con Alberto porque vi que iba a ser un papá fabuloso. Era atractivo, pero hay muchos hombres atractivos.