La concentración opositora en apoyo al estado Zulia, en la plaza Miranda del municipio Sucre, se encontró con una concentración del chavismo en apoyo a los pueblos latinoamericanos. Durante el tiempo en que ambas compartieron el espacio no hubo mayores altercados que algunos improperios 

Caracas también marchó en apoyo al Zulia. Durante este jueves 24 de octubre partidos de oposición –Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Voluntad Popular y Acción Democrática– convocaron a una concentración en la plaza Miranda del municipio Sucre. Allí se encontraron con otra concentración, pero del chavismo.

Los rojos también quisieron marchar este jueves pero “en apoyo a los pueblos latinoamericanos”, según Gabriela Berríos, concejala del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) por el Municipio Sucre y quien acusó a los opositores de llenar su movilización con gente de otras zonas del país, por unos supuestos autobuses que los llevaron hasta el punto de concentración.

Foto: Rafael Briceño

En un tramo de la plaza se ubicaron los simpatizantes del gobierno del mandatario Nicolás Maduro, mientras sus adversarios se colocaron a la entrada del Centro Comercial Millenium. Entre ambos no hubo más que un toma y dame de opiniones sobre la situación del país, además de algunos improperios que se escuchaban.

Por un lado bailaban al ritmo de los mejores éxitos musicales del chavismo y del tambor, mientras que por el otro pedían libertad y justicia para “Pipo” como era conocido Edmundo Rada, ex concejal de Sucre, quien fue asesinado en día pasados y cuyo cadáver fue encontrado calcinado del cuello hasta hasta lo pies en la carretera Petare–Santa Lucia.

Foto: Rafael Briceño

La concentración opositora salió rumbo a la sede de Corpoelec en El Márquez, mientras la oficialista se mantuvieron en el lugar a la espera de partir hasta la plaza Candelaria.

Al momento de partir, el Diputado Juan Pablo Guanipa, hizo acto de presencia. El pasado martes la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) vulneraron su inmunidad parlamentaria. Ante ese hecho, el Diputado declaró desde la movilización que “desconoce” dicha sentencia y que se mantendrá “luchando donde tenga luchar” frente a la necesidad de mejores condiciones para el país. Al ser consultado sobre si se mantendrá en la clandestinidad, el parlamentario no precisó acerca de ello, pero tras sus declaraciones prefirió no continuar en la movilización.

Foto: Rafael Briceño

Unos minutos antes de que la marcha llegara a la avenida principal de Boleíta, la Guardia Nacional (GN) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB), se dispusieron a armar un piquete entre funcionarios y dos camiones con paredes desplegables, también conocidos como “murciélagos”. Los dirigentes políticos, al percatarse de los funcionarios, redirigieron la movilización hacia la avenida Francisco de Miranda.

Atravesando el tráfico de la Francisco de Miranda, el reducido grupo de manifestantes logró llegar hasta unos metros antes de lo que sería su punto de llegada. Otro piquete de la GN, impidió que llegaran hasta Corpoelec. Además, en la zona también se encontraron con otra manifestación chavista.

“Muertos de hambre”, “Apatridas”, “Rastrojos”, “mantenidos”,  fueron parte –entre otros– de los descalificativos que se dijeron entre ambos.

Foto: Rafael Briceño

“Esto está bien que pase, que nos encontremos sin que pase nada, aunque de un lado los están usando mientras nosotros estamos luchando por la libertad”, expresó uno de los manifestantes opositores cuando ambas marchar se encontraban.

La marcha opositora culminó con las palabras de Nora Bracho, Diputada por el Estado Zulia. “Hoy 70% del comercio está cerrado porque no hay energía eléctrica. No se puede dormir porque sencillamente no hay electricidad, y al no haber electricidad, no hay agua, no hay puntos de venta, no hay gasolina. La gente está desesperada en el Zulia, hoy en esta marcha no importa donde hayamos nacido, hoy todos zulianos, todos estamos padeciendo la tragedia que se vive en Zulia”.

Foto: Rafael Briceño

Todo culminó sin mayores altercados. Los opositores se retiraron y los chavistas, que también eran pocos, se quedaron en la zona cantando consignas y bailando. No hubo agresiones físicas. Sus mayores contactos solo fueron improperios y miradas feas.

Foto: Rafael Briceño