El director del Servicio Nacional para el Desarme (Senades), Carlos Rodríguez Rabán, agregó que con este operativo se alcanza la cifra de 552.462 armas destruidas desde 2013

El Gobierno de Nicolás Maduro anunció este miércoles, desde el Complejo Siderúrgico de Antímano, en Caracas, la destrucción de 31.173 armas que previamente fueron analizadas por el Ministerio Público, si bien no aclararon a quién fueron incautadas.

El viceministro del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, Humberto Ramírez, aseguró en un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) ,que esta destrucción forma parte de las políticas públicas para garantizar la “paz y tranquilidad” de los venezolanos.

“Lo importante de esto es que las armas no van a ser recicladas, no van a volver a las manos de los delincuentes para cometer delitos”, afirmó.

Ramírez explicó que, tras ser incautadas por las autoridades, todas ellas fueron sometidas a “experticias y analíticas” ordenadas por el Ministerio Público venezolano para “descartar si estaban involucradas o no en un hecho punible”.

Asimismo, el director del Servicio Nacional para el Desarme (Senades), Carlos Rodríguez Rabán, agregó que con este operativo se alcanza la cifra de 552.462 armas destruidas desde 2013.

El sábado 12 de junio, la ministra de Interior, Justicia y Paz, Carmen Meléndez, informó sobre una operación policial en la barriada caraqueña de La Vega, escenario de tiroteos casi constantes desde hace semanas, con un saldo de 38 personas detenidas.

“En presencia del Ministerio Público, con la Gran Misión Cuadrantes de Paz, la Fuerza Armada (…) vamos a proceder con el método de fragmentación a la destrucción definitiva de las armas del periodo 2020-2021”, añadió.

Meléndez explicó que en el operativo participaron 1.420 agentes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB),en compañía de la Fiscalía “para garantizar todos los derechos humanos de todas las personas detenidas”.

“Podemos decir que fue una victoria contundente”, subrayó la ministra, quien detalló que dos funcionarios fueron heridos “sin mayores consecuencias”.

Pero el lunes 14 de junio se registró otro tiroteo en la zona y el Colegio de Enfermería de la capital denunció la muerte de una enfermera por una bala perdida, cuando la profesi9nal estaba en una cola de gasolina para proveer su vehículo del combustible.