Rusia ha apoyado desde el principio de la crisis al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y Colombia ha respaldado a la oposición dirigida por Juan Guaidó

El ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, coincidieron este lunes en apoyar un arreglo político y diplomático en Venezuela, pero discreparon respecto al papel que juega en el conflicto el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

“Colombia apoya solamente medios políticos y diplomáticos”, dijo Trujillo en rueda de prensa conjunta con Lavrov, quien se congratuló de que ambos países coincidan al respecto en su rechazo a una solución militar a la crisis.

Trujillo, quien inició este lunes una visita de una semana a Rusia, subrayó que Colombia, en el marco del Grupo de Lima, apoya el “itinerario” marcado por Guaidó y las fuerzas que trabajan a favor del “cambio”.

“Es decir, el fin de la usurpación, la transición y la convocatoria de elecciones”, destacó, y agregó que Bogotá reconoce “la legitimidad de Guaidó”.

En cuanto al diálogo con Caracas y el presidente Nicolás Maduro, el canciller neogranadino aseguró que Bogotá habla de manera “permanente” con el equipo de Guaidó, que “para Colombia es el Gobierno legítimo”.

“Dialogamos a través del representante diplomático de Guaidó en Colombia, que es el embajador Humberto Calderón”, precisó.

Por su parte, Lavrov subrayó que Moscú insiste en un “diálogo inclusivo” entre todas las formaciones políticas de Venezuela y reiteró el rechazo ruso al uso de la violencia.

“En más de una ocasión nos hemos mostrado categóricamente en contra del uso de la fuerza y de la injerencia en cualquiera de sus manifestaciones en los asuntos internos de Venezuela o de cualquier otro país. Con tales amenazas no se puede solucionar un conflicto”, apuntó.

Advirtió que dichas amenazas crean en la oposición del país la ilusión de que puede llegar al poder sirviéndose de “bayonetas ajenas”. 

“Por supuesto, nosotros no podemos apoyarlo y no lo apoyaremos”, agregó.

Lavrov denunció, al reunirse esta semana con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, que la Casa Blanca está haciendo esfuerzos para asegurar que las diferencias ideológicas entre oposición y Gobierno conduzcan a una confrontación militar en Venezuela.