Los negociadores de Guaidó cuentan cómo se enteraron de que la delegación de Maduro no viajaba a Barbados para la octava reunión que nunca pudo llevarse acabo

“Les debo decir que no podemos contar todo, ni podemos decir mucho. Quedará para el libro que publiquemos sobre anécdotas o memorias”.

Esa fue la advertencia de Gerardo Blyde al comenzar sus palabras durante un foro en Caracas este jueves 26 de septiembre.

Tanto Gerardo Blyde, exalcalde de Baruta como Fernando Martínez Mottola, exministo del expresidente Carlos Andrés Pérez, fueron parte de la delegación del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, junto al exrector del CNE, Vicente Díaz y el segundo vicepresidente de la AN, Stalin González, en las negociaciones de Barbados con el gobierno del mandatario Nicolás Maduro y el reino de Noruega como facilitador.

El costo político

El político y abogado, recuerda que mientras estaban sentados en Oslo o en Barbados y leían las publicaciones que les enviaban de análisis “sesudos” de los que, dice, se asombraban ante “la capacidad de inventar y escribir” de personas basados en suposiciones sobre lo que allí se estaba negociando o sucediendo, hecho que ocurría, a su juicio, a las intenciones de terceros de aprovecharse de la ausencia de información, motivada a la discreción exigida.

“Eso es falso, totalmente falso”, al decir eso, Blyde hace una pausa y retoma diciendo: “No puedo decir más sobre la información de que los aliados internacionales de Guaidó no apoyaban que participara en Barbados y añade que todos estaban completamente informados, pero hasta donde podían informarles”.

Otra especie de revelación que no temen decir en público, tanto Blyde como Martínez Mottola, es: “No tenemos quejas de la delegación de Maduro” hasta que se levantaron de la mesa.

“Tuvimos discusiones duras, fuertes. Por ejemplo con el tema de la constituyente o sobre el famoso cese de la usurpación que nosotros hemos expuesto”, dice Blyde con respecto al trato entre la delegación conformada por Jorge Rodríguez, Héctor Rodríguez y Jorge Arreaza y ellos mientras estuvieron negociando.

Para Blyde, la forma en la que Maduro se levantó de la mesa fue “de muy mala fe” porque lo hizo después de que sabía que los mediadores noruegos habían salido de Oslo y que ellos habían salido de Maiquetía. De hecho, revela que hay una anécdota de la que está autorizado contar:

“Yo no volé con la delegación, yo volé desde los Estados Unidos. Llegue a las 10:30 al aeropuerto de Barbados desde Miami. La delegación había llegado a las 8:00 pm, me comunico con ellos, con el teléfono llenó de mensajes; ‘Maduro se levantó, Maduro no va’. y digo: ‘conchale, ahora como me regreso yo de aquí’. Le escribo a los muchos y me dicen: No, nosotros nos enteramos antes y nos quedamos en Caracas. Esa es una de las tantas anécdotas que nos pasaron”.

Fernando Martínez Mottola tuvo este jueves su primera aparición pública luego de que comenzaran las negociaciones hace siete meses. En sus palabras también comienza diciendo que “hay restricciones” al hablar del tema.

Martínez Mottola cuenta que todo comenzó en enero. Guaidó y él recibiendo a delegaciones de varios países interesados en conocer lo que estaba pasando en Venezuela, pero recuerda que la comitiva de Noruega fue la que más llamo su atención debido al esquema de trabajo que presentaron.

El exministro de Transporte y Comunicaciones durante el gobierno de Pérez fue el primero que se sentó con los noruegos a trabajar con una metodología y un cronograma que planteaba un mecanismo pendular de fase exploratoria, mecanismo que reitera “se cumplió rigurosamente” durante todos los meses que duró la negociación.

“Siete reuniones y un embarque”, menciona Martínez Mottola haciendo un recuento simple de lo que fue Barbados.

Una de las anécdotas que menciona fue el momento en que los facilitadores noruegos le confesaron a la delegación y a Guaidó: “Nosotros vemos la posibilidad de un acuerdo”. Martínez Mottola confiesa que tanto Guaidó como él se sorprendieron y recuerda haberle dicho al jefe del Parlamento que si los noruegos lo dicen es porque “son unos señores corridos en siete plazas”.