El Observatorio Venezolano de Prisiones notificó este viernes la muerte de Francisco Orellano bajo custodia del Estado venezolano en el Centro Penitenciario de Occidente (Táchira).
El fallecimiento ocurrió «tras presentar un cuadro complicado de salud y no recibir la atención médica que requería oportunamente», explicó la organización en un mensaje en X.
«Con su fallecimiento, que ocurre en medio de una crisis penitenciaria donde enfermar dentro de una cárcel puede convertirse en una sentencia de muerte, ya son 18 las personas privadas de libertad que han muerto bajo custodia del régimen venezolano entre abril y lo que va de mayo de 2026», detalló la ONG. Se trata de José Espinales, Willian Jonás Colina Delgado, Leonel Enrique Rodríguez Ramos, Gregorio Antonio Arias, Francisco Segundo Ojeda, Antonio José Manzano, Ovidio José Madriz Mendoza, Deivi Enrique García, Rosqui Norberto Escalona, Yelamo Zárraga José Ramón, Yussedt Ernesto Escalona Mejías y Francisco Orellano.
El OVP ratificó que cientos de presos «permanecen recluidos con enfermedades respiratorias, tuberculosis, infecciones, desnutrición y otras patologías que avanzan sin controles médicos adecuados, mientras los traslados hospitalarios suelen llegar tarde o simplemente nunca ocurren».
Las muertes de reclusos bajo custodia del Estado violan varios artículos de la Constitución: el 83, que establece que la salud es un derecho social fundamental y una obligación del Estado; el artículo 272, que ordena garantizar un sistema penitenciario que respete los derechos humanos; el artículo 46, sobre el derecho a la integridad física, psíquica y moral.





