El doctor Otto Alvarado, médico veterinario que participa en las mesas de trabajo convocadas por Tarek William Saab, explica que se discute la posible creación de un código procesal para el sector. Alvarado es partidario de prohibir los toros coleados y las peleas de gallos

El asesinato de jaguares y al menos un manatí, los actos de crueldad contra perros y gatos, el crimen de un oso hormiguero han marcado la cuarentena para los defensores de animales en Venezuela. También han avivado el debate sobre las leyes que impidan que actos como este sigan ocurriendo, y el propio fiscal general designado por la asamblea constituyente, Tarek William Saab, ha tomado cartas en el asunto y ha propuesto cambios en la legislación.

Otro asunto es qué pasará luego de elaborar una nueva norma, pues debido a la crisis institucional del país: ¿Pasará a la Asamblea Nacional, recortada y considerada “en desacato” por el TSJ? ¿Será aprobada por la constituyente, cuya autoridad es desconocida por amplios sectores nacional e internacionalmente?

Por encima del “después” el médico veterinario Otto Alvarado decidió ofrecer sus aportes e incorporarse a las mesas de trabajo. Conocido en sus redes sociales como DrOttoTV, considera que el maltrato animal siempre ha existido, pero que ahora se sabe porque hay más conciencia y porque las redes sociales permiten alzar la voz y presionar. También “ha habido un cambio en la recepción del alto gobierno” sobre estos casos, explica en conversación con contrapunto.com.

Siempre dispuesto a sumar para la educación y la información, Alvarado indica que esa es una pata de la mesa, pero que debe haber, también, sanciones claras para quienes no entienden que deben cambiar su relación con la fauna silvestre y con los animales domésticos.

Saab convocó mesas de trabajo para redactar una nueva ley penal del ambiente, detalla Alvarado, y también para cambiar todos los instrumentos legales relacionados. “Vamos a hacer lo posible por colear, en este momento histórico, la ley de protección de fauna doméstica, en cautiverio y en libertad”. Esto, con la intención de “tener un estamento legal más fortalecido para favorecer la protección de la fauna doméstica y silvestre”, como el que hay en otros países.

Posibles cambios

Un elemento básico es cambiar “el término infracción por delitos, porque la infracción es castigada con multas y el delito es castigado con penas como prisión y multas lo suficientemente elevadas para que tengas que pensarlo dos y tres veces”, detalla.

Otro, el poder acumular penas.

Al día de hoy los delitos contra la naturaleza –como causar un incendio en el Ávila o contaminar un embalse- no están tipificados, puntualiza Alvarado. Tampoco, la zoofilia, ni el comercio de mascotas.

Es partidario de crear un código procesal penal para la fauna doméstica, una figura completamente nueva que defina los procedimientos, que garantice el derecho a la defensa del presunto responsable. Incluso, el veterinario plantea la necesidad de contar con jueces especiales para atender estos delitos y de constituir un cuerpo de seguridad específico para la defensa animal: “Una policía nacional de protección animal sería algo fantástico”, con personas entrenadas y dedicadas a actividades como la inspección de tiendas.

Dos temas polémicos plantea Alvarado para el debate: prohibir los toros coleados y las peleas de gallos. “El mundo ha evolucionado. Nosotros no estamos en la época del imperio romano donde había un Coliseo para meter animales a matarse”.