En una entrevista, el dirigente reveló detalles sobre la situación petrolera en el país

Las colas para surtir los vehículos de gasolina no han cesado, a pesar de que hace un mes, el ministro de petróleo, Tarek El Aissami – en una entrevista con la agencia  Bloomberg, publicada el pasado 22 de junio- , asegurara que “ya no habrían más colas en las estaciones” tras la recuperación de la producción petrolera “ubicándose en 700 mil barriles diarios, y que para finales de año podría llegar a 1,5 millones”, por lo que en junio pasado se estaría “produciendo el 100% de la demanda nacional”.

 Al respecto, el secretario general de la Futpv, José Bodas indicó que la situación afecta severamente el transporte de carga.

El también integrante de la corriente sindical C-cura y militante del Partido Socialismo y Libertad, expresó que el anuncio de El Aissami, “forma parte de la gran estafa que ha significado la política petrolera de este gobierno. Se trata de nuestra principal industria, y por ello no se pueden hacer ese tipo de afirmaciones sin apoyarse en elementos técnicos y financieros concretos. La petrolera es una industria muy compleja. No se recupera la producción de crudo ni de gasolina de un día para otro”.

Señaló que la producción de petróleo en junio fue de 631.900 barriles por día, que sólo es un aumento de 6,5% respecto a mayo, y que es la producción que tenía el país a mediados de la década del 40 del siglo pasado. Nadie puede lanzar cohetes ni montar una fiesta con estas cifras. En realidad, es una verdadera catástrofe.

“Desde nuestra corriente sindical C-cura y del PSL queremos ser responsables con este tema, porque se trata de la columna vertebral de nuestra economía. En tal sentido somos categóricos: la causa de las interminables colas para abastecer gasolina, gasoil y gas doméstico, no es otra que el avanzado estado de deterioro en que se encuentran nuestras refinerías, que por falta de inversión y mantenimiento ha liquidado la capacidad productiva de la industria petrolera”, aeveró.

La destrucción progresiva de nuestras refinerías, y en general de la industria petrolera, data ya de muchos años. Desde la corriente C-cura y en mi calidad de secretario general de la Futpv, en el 2010 presentamos un exhaustivo informe que detallaba toda la problemática que tenía la industria petrolera, así como la violación a los derechos laborales. En el mismo presentamos las fallas y las soluciones, dijimos en ese momento que Pdvsa se caía a pedazos por falta de inversión y mantenimiento. En aquel momento ni la directiva de la Futpv, ni Pdvsa tomaron en cuenta nuestras advertencias, hoy estamos viendo las consecuencias del desastre que se expresan en el deterioro de todas las áreas de la industria, en lo cual también ha jugado un papel determinante la corrupción, al punto que el mismo Fiscal General de la República afirmó recientemente que se robaron más de 25 mil millones de dólares en las empresas mixtas de la faja petrolífera del Orinoco.

Indudablemente que esta situación es la consecuencia de una política sistemática del gobierno, la gerencia de Pdvsa y de la burocracia sindical “roja rojita” que encabeza Wills Rangel, de destrucción de la principal industria del país con el fin de entregarla a precios de gallina flaca al capital nacional y transnacional. Esta política en el ámbito laboral implica la destrucción del salario, de las condiciones y medio ambiente de trabajo, el desconocimiento sistemático de la contratación colectiva, la persecución a las trabajadoras y trabajadores que luchan por los derechos de los trabajadores y el desconocimiento de la organización sindical, todos esos elementos son los que definen el colapso de la industria petrolera, cuestión que se agrava con las sanciones aplicadas por el gobierno de los EEUU y la Unión Europea.

¿Es posible que partiendo de las condiciones en que se encuentra hoy la industria petrolera, desaparezcan las colas para abastecer combustible en julio de 2021?

La refinería de Puerto La Cruz estuvo 4 años paralizada, luego fue reactivada parcialmente en condiciones muy precarias y de extrema inseguridad, actualmente está refinando un aproximado de 110.000 barriles diarios. La refinería de El Palito en Puerto Cabello en el estado Carabobo, también fue puesta en funcionamiento pero se ha vuelto a paralizar por falta de mantenimiento y por múltiples averías que no han sido resueltas, igual sucede con la refinería de Punta Cardón, en el estado Falcón, en la cual persisten grandes fallas en las calderas, en el sistema de generación de vapor, en las turbinas, en las bombas, en la generación eléctrica, en el sistema de enfriamiento que en muchos casos se realiza con agua de mar y debido a la presión y la corrosión genera problemas de fugas, en fin el estado de las refinerías no permiten su funcionamiento a toda su capacidad y mucho menos garantiza condiciones de seguridad para el personal que opera en las áreas de trabajo, todo esta situación muestra fehacientemente por qué persisten las colas para abastecer combustible en todo el país.

Esta situación es la que explica la escasez de gasolina y gasoil, lo cual nos hace dependientes de la importación de estos combustibles, cuestión que se agrava producto de las sanciones aplicadas por el imperialismo norteamericano y la Unión Europea, las cuales rechazamos categóricamente y exigimos sean derogadas, ya que impiden la compra por parte del gobierno de Venezuela de los mismos. Por otro lado, el gobierno privatizó la venta de gasolina, por lo cual hay una distribución bastante desigual en favor de la venta en dólares de la gasolina con respecto al combustible subsidiado, razón por la cual la mayoría de los usuarios debe esperar días en las largas colas para poder abastecerse, que ya son habituales en las bombas, con especial énfasis en las de ciudades como Mérida, San Cristóbal, Maracaibo, entre otras.

Asimismo, podemos observar que uno de los sectores más afectados es el de transporte de alimentos, lo que ha generado continuos aumentos de los productos y pone en riesgo el abastecimiento de las principales ciudades del país.

Por ello decimos con toda claridad, mientras no se recuperen las refinerías del país y el conjunto de la industria petrolera, no será posible satisfacer la demanda nacional de gasolina, gasoil y gas, y que las colas desaparezcan.

¿Qué se necesitaría para recuperar las refinerías y la industria petrolera?

Para recuperar nuestra industria petrolera y regularizar el suministro de combustible y gas a nivel nacional, es necesario colocar en plenas condiciones operacionales los procesos de exploración, perforación y producción de crudo, así como acometer un plan de recuperación de nuestras refinerías, y la adecuación tecnológica de todas las áreas de producción, cuestión que amerita un plan de inversión y mantenimiento que ronda los 60 mil millones de dólares. Y por otra parte, se requiere de manera urgente el restablecimiento de los derechos laborales y contractuales de la clase obrera petrolera, especialmente con la implementación de un salario que como mínimo cubra el costo de la canasta básica y que sea indexado mensualmente; la reapertura de los comedores y del servicio médico (Sicoprosa); la dotación de uniformes e implementos de seguridad; que se garantice la seguridad para los bienes y trabajadores en todas las áreas, y que se garanticen condiciones de bioseguridad para hacerle frente a la pandemia del covid-19.

¿Desde C-cura y el PSL qué proponen para resolver la crisis operacional y laboral de Pdvsa, y recuperar las refinerías y enfrentar la severa crisis social y económica del país?

Hace casi dos décadas, dijimos que Pdvsa debía ser gestionada por sus trabajadores, técnicos y profesionales, los cuales tienen un alto nivel técnico y profesional, y un gran sentido de pertenencia a una industria que es clave para lograr la satisfacción de las necesidades del conjunto del pueblo trabajador venezolano. Lamentablemente, Chávez terminó colocándola en manos de burócratas del partido de gobierno y militares, que terminaron destruyéndola y llevándola a la grave situación actual de deterioro.

Por ello, recuperar la industria petrolera es clave para enfrentar la tragedia social y económica que hoy vive el pueblo venezolano e impulsar un Plan Obrero y Popular y un Fondo Social y Económico de emergencia. Para lograrlo es urgente restituir los derechos de las trabajadoras y trabajadores petroleros. Con salarios de hambre y violaciones constantes a la convención colectiva no será posible recuperar la industria. Para nosotros, desde el PSL y C-cura esto es un requisito necesario para recuperar las refinería y Pdvsa.

Pero como ya dije previamente, también es necesario impulsar un plan de inversiones. Para garantizar los recursos necesarios para financiar este plan que permita la recuperación de la industria petrolera se debe establecer un conjunto de medidas urgentes, como: que el petróleo sea 100% estatal sin transnacionales ni empresas mixtas; implementar un impuesto especial a banqueros, grandes empresas y transnacionales; repatriar los bienes de la nación confiscados por el imperialismo norteamericano y la Unión Europea; suspender el pago de la deuda externa contraída fraudulentamente por el gobierno; suspensión los gastos militares y policiales.

Con todos esos recursos se puede conformar un Fondo Social y Económico con el cual se podría recuperar la industria petrolera y las empresas básicas; establecer un salario igual a la canasta básica y una renta de cuarentena para los trabajadores y trabajadoras informales; adquirir vacunas contra el covid 19 que permita la instrumentación de un plan nacional de vacunacióon e insumos sanitarios para enfrentar la crisis de salud.

Desde C-cura y el Partido Socialismo y Libertad, insistimos en convocar al conjunto de la clase trabajadora y al pueblo a movilizarnos para imponer este Plan Obrero y Popular, y exigir la libertad inmediata y plena de las trabajadoras y trabajadores presos, como Rodney Álvarez, Eudis Girot, Marcos Sabariego, Gil Mujica, Guillermo Zárraga, Aryenis Torrealba, Alfredo Chirinos y Bartolo Guerra, entre otros.