El sábado 31 de octubre finalizará el proceso de exhumación con la presentación del informe que se presentará ante la Santa Sede

Este lunes 26 de octubre, día en que se cumplieron 156 años del nacimiento del doctor José Gregorio Hernández sus restos fueron exhumados, como último requisito antes de la ceremonia de beatificación, prevista para abril de 2021.

Al finalizar la ceremonia, el cardenal Baltazar Porras salió a las afueras de la Iglesia de La Candelaria, donde permanecen los restos del venerable y expresó que el médico de los pobres “es un símbolo, un ícono, un testimonio de lo que cada uno de los venezolanos queremos ser”.

“Es la cuna de la ternura y del amor que debemos tenernos los unos para con los otros”, así definió el purpurado al cofre que contiene los restos del venerable José Gregorio Hernández.

Detalló que se hallaron pequeños huesos, tierra, y trozos metálicos y de madera que podrían haber formado parte de la primera urna de madera.

A pesar de las recomendaciones de la iglesia de seguir la ceremonia de exhumación a través de los medios de comunicación ante la realidad de la pandemia por la COVID-19, muchos devotos se congregaron en los alrededores de la Plaza de La Candelaria.

Todos coincidían en la misma petición al médico de los pobres: la salud, especialmente le pedían que se termine pronto la pandemia del nuevo coronavirus y que traiga paz para Venezuela.

El señor Jesús, con lágrimas en los ojos y cargando una imagen del venerable junto a una fotografía de su difunta esposa, pidió por la salud de sus hijos, “le pido un milagro, que me cure este niño y mi niña que es epiléptica que me quedó de mi matrimonio, que me la cure de esos males”.

“Que este país salga adelante”.

“Me motiva venir aquí donde mi amigo el doctor José Gregorio Hernández, porque él me hizo un milagro”, expresó una de las devotas a las afueras de la iglesia de La Candelaria.

Francisco Augusto Santos, representa con orgullo al médico trujillano en medio de la feligresía, inspirado en el amor de José Gregorio por los más necesitados, “el milagro que yo le pido, la salud primero, sin salud no hay nada y que se arregle esta situación, todos queremos estar bien”.

Una mujer cargaba a su niño asegurando que permanece vivo gracias a los favores del siervo de Dios y le pide para que lo acompañe en una novena operación que debe enfrentar.

Otras de las fieles que pedía hablar, confesó que viajó desde el estado Anzoátegui para estar presente en la ceremonia de este 26 de octubre, al preguntarle si no temía contagiarse con el coronavirus, respondió “no, yo sé que no nos vamos a contagiar porque el mismísimo doctor José Gregorio Hernández nos protege”.