“Francisco Fajardo hijo, no era un conquistador ni un colonizador, y mucho menos un genocida, como he leído por ahí de fanáticos ignorantes capaces, como los del otro lado, de afirmar cualquier cosa que les venga a sus afectados cerebros”, expresó

El cambio de nombre de la autopista Francisco Fajardo por el del cacique Guaicaipuro fue criticado por el rector suplente del Consejo Nacional Electoral (CNE) y exrector de la UCV, Luis Fuenmayor Toro

“Desde el punto de vista étnico, Francisco Fajardo estaba más cerca de lo que somos los venezolanos hoy que el Libertador Simón Bolívar y que el cacique Guaicaipuro. Esa afirmación pretendía dejar claro que, Francisco Fajardo fue un producto del mestizaje ocurrido en estas tierras, que se desarrolló desde el mismo momento en que los colonizadores españoles llegaron, en nuestro caso, en 1498. El cruce biológico entre españoles e indígenas dio lugar a lo que se conoció como mestizos. Y Fajardo era un mestizo, hijo de un español de su mismo nombre y una indígena Guaiquerí, la cacica Isabel, quien se destacó en sus luchas en favor de su pueblo, en las que curiosamente participó a su lado su amante, a pesar de ser un colonizador español”, refirió.

Debe quedar entonces muy claro, agrega, “que Francisco Fajardo hijo, no era un conquistador ni un colonizador, y mucho menos un genocida, como he leído por ahí de fanáticos ignorantes capaces, como los del otro lado, de afirmar cualquier cosa que les venga a sus afectados cerebros. Era un mestizo, por lo que en él y en otros como él se desarrollaba lo que mucho tiempo después sería la nación venezolana”.

Insistió en que “no tiene por lo tanto nada de revolucionario ni de anticolonial intercambiar el nombre de Francisco Fajardo por el de Guaicaipuro, como topónimo de una autopista caraqueña. Es una deformación producto de la ignorancia y de una falsa ideología, muy propia de una parte de quienes conducen hoy nuestros destinos, heredada de los discursos retóricos del Comandante Presidente, quien en algún momento llegó al disparate de decir que él no tenía nada de español en sus genes, ni en su ser social”.

Para Fuenmayor Toro “lo más preocupante al final, es el estado de total abandono, discriminación, aislamiento y desprecio de las etnias indígenas, que hacen vida en nuestro territorio. El gobierno se ha desentendido totalmente de ellas. Al parecer son muy buenas para usarlas como topónimos de autopistas, parques, ferrys y pueblos; buenas para hacer demagogia barata y para la acostumbrada retórica oficial, pero no para que vivan dignamente, con todas sus necesidades básicas satisfechas y debidamente integradas a la nación venezolana”.