Las instituciones municipales “no están cumpliendo con su rol de monitorear, tratar y proteger el arbolado. Han perdido capacidad técnica para ello. Y terminaron delegando en terceros las funciones de este “arrase por demanda”, denunciaron

Varias organizaciones sociales organizan una marcha en Caracas, este sábado 27 de noviembre, para rechazar las talas y podas de árboles en la capital del país y denunciar lo que califican como un arboricidio.

La protesta saldrá de las inmediaciones del Centro Comercial El Recreo a las 10 de la mañana.

“Este sábado 27 de noviembre, a las 10 de la mañana, los habitantes de Caracas ¡nos plantamos en defensa de nuestros árboles! Decimos ¡basta de agresiones al arbolado urbano! ¡Basta de mutilaciones y talas! ¡Exigimos detengan este programa arboricida!”, exponen los convocantes.

Señalan también que en los cinco municipios de Caracas “hemos sido testigos de una cruzada feroz contra los árboles. Después de años de abandono, sin realizar el mantenimiento sistemático que necesitan los árboles en la ciudad, arremeten reduciéndolos y eliminándolos. No impera la lógica de proteger y sostener. Parece “más económico” arrasar que cuidar. Se están eliminando y dañando árboles sanos. Y en los casos que se señalan árboles como “riesgosos”, no se realizan los estudios técnicos de rigor que justifiquen su sustitución, sino que se levantan permisos express para proceder a la tala, dejando siempre un vacío”.

Alertan, por otra parte, que las instituciones municipales “no están cumpliendo con su rol de monitorear, tratar y proteger el arbolado. Han perdido capacidad técnica para ello. Y terminaron delegando en terceros las funciones de este “arrase por demanda”. Y los árboles no son un desecho ni un simple ornamento, son un patrimonio para la vida en general y factor fundamental para la sostenibilidad en las ciudades por muy diversas razones: captan CO2 y partículas en el aire, producen oxígeno, retienen agua de lluvia, protegen taludes, aminoran el ruido, disminuyen la temperatura, son hábitat de una diversidad de especies. No se pueden desechar como si fuesen un mueble viejo. No se pueden eliminar árboles adultos para sustituir caprichosamente por palmas”.

Cuando “se agrede un árbol por capricho, cuando se eliminan y no los sustituimos, perdemos como sociedad y perdemos como especie cohabitante de este planeta. Insistimos: ¡los árboles no son desechos! Son toneladas de oxígeno. Son hábitat para la biodiversidad. Son recolectores de agua y protectores del suelo. Son sombra y paisaje”.

Las organizaciones ambientales, sociales, urbanas están promoviendo no solo “manifestar ante la indolencia y el daño sistemático avalado por alcaldías y otros entes públicos y privados, sino propiciar acciones reparadoras. Para generar un movimiento que monitoree y defienda nuestro patrimonio verde, y para restituirlo allí donde haya oportunidades”.

Esta caminata, afirman, “será la primera de muchas acciones que realizaremos a las que aspiramos se sumen muchas más organizaciones”.