“Los vecinos de zonas populares como Carapita, en Antímano, se ven obligados a quemar la basura”, explicó Carlos Julio Rojas, coordinador del Frente en Defensa del norte de Caracas

Carlos Julio Rojas, coordinador del Frente en Defensa del norte de Caracas, relató que en recorridos realizados por distintas parroquias el escenario es el mismo: calles repletas de basura acumuladas durante semanas, lo que crea un foco de infección; todo, en medio de una pandemia. “Los olores son nauseabundos, con proliferación de insectos y roedores. Los vecinos de zonas populares como Carapita, en Antímano, se ven obligados a quemar la basura” lo que afecta la salud respiratoria de la gente.

Rojas responsabilizó a Erika Farías y Nahum Fernández de llevar al cierre técnico a Supra Caracas, empresa encargada de la recolección de desechos en el municipio Libertador. “Las cuadrillas de barrido con sus icónicos carritos desaparecieron y los pocos camiones que quedan solo pasan a recoger la basura en las avenidas donde pasan los altos jerarcas de la dictadura, quedándose el resto de Caracas repleta de desechos en las esquinas como si fueran adornos mugrientos de la navidad pasada. Es importante destacar los sueldos de hambre devengados por los trabajadores, que no cuentan con equipos para cumplir su labor, poniéndose en riesgo su salud y la de todos los caraqueños”.

El también miembro del movimiento Caracas León señaló que, la ciudad está en emergencia sanitaria, porque montones de basura llevan semanas y hasta meses sin ser recogidos; esto trae como consecuencia la degradación de los desechos orgánicos provenientes incluso de clínicas y hospitales. “Esta realidad pone a los caraqueños en grave peligro de contraer distintas enfermedades, todo a causa de la negligencia de las autoridades municipales”, indicó.