A 59 años del terremoto de Caracas, el municipio Chacao realizó una oración en conmemoración a las víctimas de este hecho, ocurrido el 29 de julio de 1967, y por los fallecidos tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio de 2026 que afectó a varias ciudades del país.
“Ante estos eventos que quedan en nuestra memoria y en el corazón, la oración es sumamente importante, porque es el bálsamo que nos permite recordar que Cristo es la resurrección y la vida”, detalló el padre Robin Zambrano, quien pertenece a la parroquia San José de Chacao y fue el encargado de dirigir la oración en la plaza Los Palos Grandes, donde se encontraban vecinos del municipio.
Detalló en este sentido que conmemorar el aniversario del terremoto de Caracas «es también recordar que nuestros seres queridos están en la presencia de Dios y eso consuela nuestro corazón».


Por su parte, el consejal y presidente de la oficina de Capital Humano Chacao, Óscar González Flores, señaló que este encuentro con los vecinos de la zona se organizó para honrar la memoria de quienes fallecieron tras ambos eventos sísmicos, considerando que el país vive «un momento de recogimiento», debido a los receientes eventos del 24 de junio que enlutaron a los venezolanos.
«Es un momento de recogimiento, de reflexión y de recordar. Vivimos hace poco un hecho que nos cambió la vida, y en un momento determinado hace 59 años sucedió algo similar, en algunos casos peor, o con otras características, pero al final fue el mismo hecho que le cambió la vida a esa generación. Se ha dado el mismo acontecimiento donde dos generaciones han sido afectadas: unas en lo material, otras en lo espiritual, en lo familiar o vivencial. Entonces hicimos un pequeño homenaje a todos aquellos vecinos del 67 aquí en Los Palos Grandes, que lamentablemente fallecieron por el terremoto», detalló.


Finalmente, el sacerdote aseguró que el municipio Chacao no ha parado de orar, pese a que su principal iglesia, ubicada frente a la plaza Bolívar, se mantiene cerrada por las afectaciones del doble terremoto del pasado 24 de junio, lo que les ha hecho trasladar la liturgia a plazas u otros espacios: “Tiene un gran sentido y gran significado que podamos seguir orando por nuestros seres queridos”.





