Este miércoles 3 de septiembre, Nicolás Maduro encabezó en Caracas el acto de inauguración de un monumento conmemorativo en honor a la victoria del pueblo chino en «la Guerra de Resistencia contra la agresión japonesa» y en «la Guerra Mundial Antifascista, al cumplirse 80 años de este hito histórico».
La ceremonia, cargada de simbolismo y reconocimiento internacional, reafirmó los lazos de hermandad entre Venezuela y China, destacando la lucha compartida por la soberanía, la paz y la justicia global. “La gesta del pueblo chino representa una de las más grandes victorias de la humanidad”, expresó el mandatario venezolano, quien también envió un saludo especial al presidente Xi Jinping.
Un monumento para la memoria y la unidad
El monumento inaugurado busca rendir homenaje al sacrificio y la resistencia del pueblo chino durante uno de los episodios más cruentos del siglo XX. La iniciativa forma parte de una jornada internacional de conmemoración que incluye desfiles, actos diplomáticos y expresiones culturales en Beijing y otras capitales del mundo.
Maduro destacó que el triunfo de hace ocho décadas cumplió el sueño de Mao Zedong y dio origen a la nueva China, sirviendo de ejemplo para los pueblos que luchan por su autodeterminación. “La unidad del pueblo puede vencer cualquier fuerza imperial que amenace a nuestra patria”, afirmó.
Alianza estratégica y visión multipolar
Durante el acto, el Gobierno venezolano reiteró su compromiso de fortalecer la alianza estratégica con China, avanzando hacia la construcción de un mundo multipolar basado en la paz, el respeto mutuo y la defensa de la soberanía nacional.
Para las autoridades venezolanas, la conmemoración no solo honra el pasado, sino que proyecta «una visión compartida de futuro entre dos naciones que se reconocen como aliadas en la lucha contra el fascismo, el colonialismo y las amenazas globales».






