El ministro de Comunicaciones hizo una cadena de radio y TV para fijar posición acerca las declaraciones del exmilitar venezolano sobre un presunto plan para derrocar al Gobierno de Nicolás Maduro

Las declaraciones emitidas por Clíver Alcalá Cordones, tienen la intención de evitar que se “monte un falso positivo” que termine con su asesinato, aseguró Jorge Rodríguez, Ministro de Comunicaciones del Gobierno de Nicolás Maduro.

El alto funcionario insiste en que los ataques contra Venezuela, son coordinados por el Gobierno de Donald Trump. Indicó que la DEA emplazó a Alcalá, para que accionara contra Venezuela y “al no dar resultado lo echaron al pajón”

Jorge Rodríguez, transmitió la grabación de una conversación que Clíver Alcalá sostuvo con una radio colombiana, en la cual admite su vinculación las armas que fueron decomisadas.

“A Cliver Alcalá, lo emplazaron y como no dio resultados lo incluyeron nuevamente en la lista de sancionados por los Estados Unidos, con una recompensa de 10 millones de dólares”, dijo Rodríguez.

Aprovechó para reiterar su denuncia contra el Gobierno de Colombia, el cual, según sostiene el Ministro es “el epicentro de acción, de planificación, de facilidad logística para todos esos eventos terroristas contra Venezuela”.

“Es el territorio colombiano y el amparo de Iván Duque, de los organismos que están alrededor del poder de las oligarquías colombianas los que están encargados no solo de amparar, sino de auspiciar, patrocinar, ordenar todas las acciones en contra de Venezuela”, sostuvo Rodríguez.

Enumeró las veces en que Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y él han denunciado presuntas acciones para desestabilizar al Gobierno de Maduro.

“El 30 de abril del año 2019, se intenta de dar un golpe de Estado en contra de Venezuela y la gran mayoría de quienes perpetraron ese golpe de Estado fallido están ahora en Colombia, en campos de entrenamiento paramilitar para continuar su acción criminal en contra de Venezuela”, dijo a manera de ejemplo Rodríguez.

Por otra parte, aseguró que tienen “infiltrados” hasta el círculo más selecto de la toma de decisiones en Colombia, lo que ha “permitido defendernos de las agresiones”.