“Es un espaldarazo político muy grande y muy importante para la Asamblea Nacional y para la figura de Juan Guaidó como presidente encargado, pero no supone que la OEA en su conjunto, como órgano, rechaza completo al gobierno de Nicolás Maduro, porque el reconocimiento es un acto absolutamente unilateral”, apunta la internacionalista

A propósito del retiro oficial este sábado 27 de abril de Venezuela de la Organización de Estados Americanos (OEA), la internacionalista Giovanna De Michele explicó a Contrapunto que “la verdadera salida se dio en el momento mismo en que aceptaron a Gustavo Tarre Briceño como representante de Venezuela en la OEA”.

“La salida no se dio por la propia voluntad de Venezuela –a pesar de que ya estaba por finalizar el periodo que establece como requisito la Carta de la OEA–, sino que se dio por la voluntad de 18 Estados que decidieron que ya no querían más al representante de Nicolás Maduro dentro de la organización”, precisó.

Por lo que asegura que la representación de Tarre Briceño, “es una forma de hacer muchísimo más notorio el desconocimiento que una parte de la comunidad internacional tiene hacia el gobierno de Nicolás Maduro”.

De Michele considera que “la figura de Tarre Briceño en la OEA pone en evidencia la polarización que hay en el continente americano con relación a la situación política de Venezuela, porque no todo el Continente reconoce a Guaidó como presidente encargado”.

“Es una expresión de irreverencia frente a la situación interna que se está viviendo. Es un espaldarazo político muy grande y muy importante para la Asamblea Nacional y para la figura de Juan Guaidó como presidente encargado, pero no supone que la OEA en su conjunto, como órgano, rechaza completo al gobierno de Nicolás Maduro, porque el reconocimiento es un acto absolutamente unilateral”.

No obstante, destaca que el designado de Guaidó “no tiene la capacidad necesaria y suficiente para asumir compromisos internacionales en nombre de la República, porque no tiene competencia para hacer que esos compromisos se ejecuten en lo inmediato”.

“Todo está partiendo de la base de que habrá un proceso de transición en Venezuela, y se producirá la salida de Nicolás Maduro, y solamente si se dan esas dos condiciones es que los compromisos que asuman los representantes designados por la AN comenzarían a tener algún tipo de impacto en el ámbito internacional”, indicó la especialista al comentar que lo que ha ocurrido con Venezuela en la OEA “es una situación muy particular que nunca antes se había visto”.

“Dentro de la OEA solamente 18 gobiernos, que están allí en representación de sus respectivos Estados, han dejado de reconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela. Para el resto de los Estados de la OEA Nicolás Maduro sigue siendo el Jefe de Estado”.

La salida de la República de Venezuela de la OEA tiene sus consecuencias, entre ellas, la internacionalista menciona que a partir de este sábado 27 de abril “los venezolanos perdemos la posibilidad de seguir elevando casos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, y esto se debe a que la referida comisión es un órgano que depende de la OEA.

Asimismo, el gobierno de Nicolás Maduro pierde la posibilidad de recibir cooperación o asistencia por parte de la OEA, el Banco Interamericano de Desarrollo BID, incluso, apoyo político. “Ya nada de eso va a conseguir dentro de la organización”.