“La situación es extremadamente grave, es una emergencia”, señaló el Director General de la Organización Internacional para las Migraciones, António Vitorino.

La Unión Europea (UE) y la ONU consideraron este martes 29 de octubre que la conferencia de solidaridad que han clausurado en Bruselas, en apoyo a los migrantes que huyen de Venezuela y a los países latinoamericanos que los acogen, ha cumplido su objetivo de dar más visibilidad a la urgencia de la crisis.

“Ya no hay excusas para que la comunidad internacional diga que no lo sabía. La situación es extremadamente grave, es una emergencia”, señaló el Director General de la Organización Internacional para las Migraciones, António Vitorino, al cierre de la conferencia, organizada junto a la UE y el Acnur para “concienciar” sobre la crisis migratoria venezolana.

“Tenemos la obligación moral de ayudar a los venezolanos”, declaró.

El objetivo no era recaudar donaciones de la comunidad internacional, sino preparar el terreno para una verdadera conferencia de donantes que se espera se celebre en enero para atender una crisis que ya ha llevado a 4,5 millones de venezolanos a salir de su país, huyendo de la inestabilidad y la escasez, dijo.

Sin embargo, hasta 120 millones de euros se han anunciado como nuevas aportaciones por parte de diferentes países, a los que se suman 30 millones que la UE está movilizando estos días en apoyo a esos migrantes.