La expresidenta chilena puso el ejemplo de la reciente detención de tres miembros de la ONG de derechos humanos Fundaredes, entre ellos, su presidente, Javier Tarazona, y pidió que estos arrestados tengan acceso sin demora a abogados defensores

El Gobierno de Venezuela reiteró este lunes su voluntad “de mantener canales de comunicación y diálogo” con la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

“Venezuela, en aras de seguir intensificando la cooperación debida con esta oficina, ratifica su voluntad de mantener canales de comunicación y diálogo con la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos”, reza un comunicado del Gobierno.

En dicho mensaje, pide que esas relaciones se basen en “el estricto apego a los principios de objetividad, no selectividad, imparcialidad, no politización, respeto a la soberanía y diálogo constructivo sin agendas geopolíticas al servicio de poderes hegemónicos contrarios al derecho internacional”.

El mensaje se publicó poco después de la lectura de un informe actualizado por la oficina de Bachelet, en Ginebra.

En dicho informe, que coincidió con la conmemoración del Día de la Independencia en Venezuela, Bachelet aseguró que las restricciones al espacio cívico “siguen siendo motivo de preocupación”, en especial la “estigmatización, criminalización y amenazas contra las voces disidentes”.

La expresidenta chilena puso el ejemplo de la reciente detención de tres miembros de la ONG de derechos humanos Fundaredes, entre ellos, su presidente, Javier Tarazona, y pidió que estos arrestados tengan acceso sin demora a abogados defensores de su elección.

Con todo, el informe constató progresos en Venezuela con respecto a actualizaciones anteriores, como las reformas iniciadas en la Justicia y la Policía, que ofrecen oportunidades, según la alta comisionada, para “mejorar los mecanismos de supervisión y rendición de cuentas”.

También aplaudió la tendencia a la baja de las muertes en el contexto de protestas de opositores al Gobierno de Nicolás Maduro, y en apoyo a las reivindicaciones de Venezuela para que sigan los esfuerzos “que lleven al levantamiento de sanciones sectoriales unilaterales”.

Bachelet afirmó que las condiciones de detención en muchos centros venezolanos siguen siendo preocupantes, aunque destacó que el Gobierno de Maduro ha facilitado que funcionarios de su oficina visiten hasta 26 instalaciones de este tipo para examinar la situación de los presos, incluyendo una del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

Al respecto, el Gobierno venezolano rechazó el último informe publicado por la oficina de Bachelet y tachó su contenido de “falaz”, además de considerar que “pone de relieve el origen tendencioso del mismo”.