Un funcionario de Estados Unidos expresó la “esperanza” por parte del gobierno del presidente Joe Biden, de que el proceso que se lleva a cabo actualmente en México desemboque en “acuerdos duraderos que permitan recuperar las instituciones democráticas venezolanas y encarar la profunda crisis humanitaria del país”

El Departamento de Estado de EEUU no respondió a la propuesta de Nicolás Maduro de conversaciones directas con Washington y señala que el mandatario debe concentrarse en “discusiones sinceras con sus opositores políticos” para restaurar la democracia y lograr una “solución negociada” a la crisis de Venezuela.

El Gobierno estadounidense replicaba así a Maduro quien se mostró este lunes dispuesto a dialogar con Washington siempre que, dijo, ceda en “su arrogancia, su odio y su desprecio”, una negociación en la que incluiría un posible regreso de los diplomáticos.

“Nicolás Maduro y aquellos que le respaldan tienen socios en la negociación. Las fuerzas democráticas de la Plataforma Unitaria, liderada por el presidente interino Juan Guaidó”, indicó a Efe un portavoz del Departamento de Estado preguntado por la oferta de Caracas.

“Es ahí donde (Maduro) tiene que implicarse en discusiones sinceras con sus opositores políticos, negociaciones que nosotros y muchos otros sinceramente esperamos que lleven a una restauración de la gobernanza democrática y una solución integral negociada a la crisis de Venezuela”, agregó la fuente.

Asimismo, el funcionario expresó la “esperanza” por parte del gobierno del presidente Joe Biden de que el proceso que se lleva a cabo actualmente en México desemboque en un “acuerdos duraderos que permitan recuperar las instituciones democráticas venezolanos y encarar la profunda crisis humanitaria del país”.

Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, marcadas por la tensión desde la llegada del chavismo al poder en 1999, alcanzaron uno de sus momento más complejos con la orden de cierre de sus embajadas respectivas en 2019 bajo la presidencia de Donald Trump.

Desde entonces, ambos países carecen de relaciones diplomáticas, y Caracas ha acusado a Washington de apoyar un golpe de estado en Venezuela.

Durante su Administración, Trump impuso numerosas rondas de sanciones económicas contra el Gobierno de Nicolás Maduro, al que consideró “ilegítimo”; y Biden, quien llegó a la Casa Blanca en enero, ha mantenido el castigo económico a Caracas.

A mediados de mayo, Juan González, asesor para Latinoamérica del presidente Biden, remarcó en una conferencia en Miami que la actual Administración no ve una solución “mágica o sencilla” a la crisis en Venezuela y defendió un enfoque multilateral que amplíe el consenso en favor de un proceso que lleve a elecciones libres y justas en ese país.