Este semana, Caracas fue testigo de tres protestas consecutivas de los gremios de Educación, Enfermería, Salud y personal obrero universitario, con una solicitud en común: Salarios dignos y en divisas extranjeras.

“Estamos en la calle porque la propia Constitución nos expresa que cuando hay una violación del Estado a nuestros derechos, nosotros ejercemos nuestra protesta, ejercemos el ejercicio Constitucional de defender nuestros derechos”, expresó Raquel Figueroa, miembro de la Unidad Democrática por el Sector Educativo.


El pasado lunes, la presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas, Ana Rosario Contreras, aseguró que es injusto que en el Día Mundial de la lucha contra el cáncer de mama “mueran mujeres en Venezuela por esa enfermedad”. 

El gremio de enfermeras denunció que, para este mes de octubre no poseen una cifra actual de cuántos casos de cáncer de seno se registran mensualmente , ya que debido a la situación actual del país “no se puede llevar una cifra de mortalidad”.

Al día siguiente, desde el Colegio de Enfermeras de Caracas acudieron a la sede Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y gritar en la calle a una sola voz: “los trabajadores de la salud al igual que los trabajadores venezolanos no llegamos ni a 4 dólares mensual, y eso ha comprometido nuestra calidad de vida”.

El gremio hizo un llamado a la Alta Comisionada para los DDHH de las Naciones Unidas, Michel Bachelet, a que refleje en sus informes el mal estado de la salud en Venezuela, caracterizada por un colapso hospitalario donde más de 225 trabajadores del sector han fallecido por contagio de coronavirus.

El miércoles los educadores, enfermeros y personal obrero universitario protestaron afuera del Ministerio de Educación, en la tercera protesta consecutiva de estos sectores para exigir un salario digno y en moneda extranjera.

Los manifestantes pedían sostener una reunión con el ministro Aristóbulo Istúriz, o un representante del magisterio.

Los protestantes fueron atendidos por un empleado que discutió con los educadores y quien les dejó claro su postura: No ganamos el salario que debemos porque el bloqueo del imperio no nos deja. Al oír eso, los manifestantes enfurecieron y un profesor de un liceo público le dijo sin titubear: Mira mi tapaboca, mira tus medidas, hasta careta tienes. Mira mis zapatos, están rotos, los tuyos hasta limpios están.

“Los docentes se encuentran en un estado de indigencia, hay docentes que están muriendo porque no tienen cómo cubrir sus gastos”, dijo Eulogio Figueroa, uno de los afectados.