Una bonificación equivalente a 250 dólares mientras dure la crisis, al igual que la entrega de alimentos, son algunas de las medidas que proponen la Federación Venezolana de Maestros y la Apucv

La crisis del coronavirus ha empeorado la situación de los docentes venezolanos de todos los niveles, que ya subsistían en condiciones precarias antes de que la COVID-19 se extendiera por el mundo.

Antes de la pandemia los educadores protagonizaron protestas a las puertas del Ministerio de Educación, del Ministerio de Educación Universitaria y la misma Vicepresidencia de la República, para reclamar salarios acordes con el costo de la vida. Sin que esas demandas hubiesen sido atendidas comenzó el coronavirus a causar estragos.

Orlando Alzuru, presidente de la Federación Venezolana de Maestros, advirtió que los 370 mil docentes del sector público se enfrentan a un futuro incierto debido a los bajos sueldos y a la incapacidad de cubrir las necesidades básicas, problemas agravados por la COVID-19.

No es diferente para los sectores universitarios. Tulio Olmos, directivo de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv), señaló que son vulnerables porque se trata de una población envejecida que tampoco gana lo que precisa para subsistir. Olmos calculó que el ingreso de un profesor de la UCV no llega ni a 20 dólares (1,6 millones aproximadamente), mientras la canasta básica supera los 20 millones de bolívares.

Pero Alzuru también cuestionó los programas desarrollados por el Ministerio de Educación para mantener las actividades escolares no presenciales mientras dure la cuarentena, por considerar que carecen de los elementos pedagógicos necesarios. El dirigente gremial instó a los docentes a mantenerse en sus hogares por encima de cualquier instrucción oficial, para proteger así su salud y la de sus familiares.

La obligación de impartir clases a distancia sumergió a los profesores en una dificultad adicional: la de dar clases por WhatsApp sin tener teléfonos inteligentes.

Tanto Olmos como Alzuru remarcan la urgencia de que el gobierno venezolano acuerde medidas para atender a los docentes. Olmos instó a la entrega de ayuda alimentaria, así como de medicinas, para los profesores universitarios. Alzuru propuso un subsidio, mientras dure la crisis del coronavirus, del equivalente a 250 dólares.