La Unesco debe hacer exigencias al Estado venezolano “para que cumpla con su responsabilidad de garantizar las condiciones mínimas de seguridad a nuestros educandos, pero también las condiciones mínimas a nuestros educadores”, subraya la presidenta del Colegio de Enfermeras del Distrito Capital

La Unesco debe venir a Venezuela, observar el estado de las escuelas y concluir si el sistema educativo está o no en condiciones de regresar a las clases presenciales. Lo propone Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras del Distrito Capital.

“La Unesco pide que se abran las escuelas porque tiene el ideal de una escuela: profesores bien remunerados”, explicó Contreras. Por eso “a mí me gustaría que viniera la Unesco y determinara: ¿Tenemos condiciones o no?”.

A título personal, afirma que, como madre, “yo no envío a mis hijos en medio de esta pandemia”.

La COVID-19 visibilizó una crisis que ya existía, mostró “la emergencia humanitaria compleja que hemos venido denunciando”, subraya.

La Unesco, en este contexto, debe hacer exigencias al Estado venezolano “para que cumpla con su responsabilidad de garantizar las condiciones mínimas de seguridad a nuestros educandos, pero también las condiciones mínimas a nuestros educadores”.

El gobierno de Nicolás Maduro planteó la posibilidad de volver a las clases presenciales a partir de septiembre, comentario que ha sido cuestionado por gremios del sector salud y del sector educativo.

No hay clases presenciales en Venezuela desde marzo de 2020, cuando la administración de Maduro decretó la cuarentena radical frente a la COVID-19. Este jueves el presidente del Sindicato Venezolano de Maestros de Caracas, Edgar Machado, señaló que no son solo las razones sanitarias las que dificultan el regreso a la presencialidad.