La ONG Médicos Unidos de Venezuela (MUV) pidió al Gobierno de Nicolás Maduro revisar su decisión de incluir este producto

La semana pasada Venezuela recibió el primer lote del candidato vacunal Abdala, del total de 12 millones de dosis pactadas, para contribuir a la campaña de inmunización, informó la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez.

“Esta extraordinaria vacuna, que goza de una de las mejores eficacias del mundo se incorporará al proceso de inmunización de Venezuela y será el pueblo quien la disfrute. Estamos agradecidos”, destacó Rodríguez, acompañada por el ministro del Poder Popular para la salud, Carlos Alvarado; y la ministra de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez.

Casi de inmediato se inició una polémica debido a que el producto desarrollado en la isla está todavía en periodo de prueba y no ha sido verificada por la Organización Mundial de la Salud.

La OMS establece que para que un candidato vacunal sea considerado vacuna debe demostrar una eficacia igual o mayor al 50 %. Soberana 02, del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), mostró un 62 % de eficacia con un esquema de dos dosis en un ensayo con 44.010 voluntarios, en tanto Abdala, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), se probó con una muestra de 48.000 personas en un esquema de tres dosis y alcanzó una eficacia del 92,2%, según datos divulgados por esas instituciones.

La organización explica en su pagina web que una vez disponibles los resultados de los ensayos clínicos, se quienes desarrollan la dosis, se deben adoptar una serie de medidas que incluyen exámenes de la eficacia, seguridad y fabricación, con miras a obtener las autorizaciones normativas y de salud pública previas a la introducción de la vacuna en un programa nacional de inmunización.

“Después de la introducción de una vacuna se mantiene un estrecho seguimiento destinado a detectar cualquier efecto secundario adverso imprevisto y evaluar con más detalle su eficacia en condiciones de uso sistemático, incluso con mayor número de personas, así como para seguir evaluando la mejor manera de utilizar la vacuna y de conseguir el máximo efecto”, afirman.

Sin embargo, Cuba anunció que iniciará el proceso para certificar ante la Organización Mundial de la Salud (OMS) a sus candidatos vacunales contra la covid-19, una información que no ha sido rechazada o confirmada por parte de la OMS.

Foto: EFE

El intercambio con la OMS/OPS ha sido constante durante todo el proceso” y el diálogo, “permanente”, aseguró el director de Ciencia e Innovación del grupo estatal Biocubafarma, Rolando Pérez, en una rueda de prensa para informar sobre el desarrollo de las dos potenciales vacunas y los próximos pasos tras conocerse sus datos preliminares de eficacia.

En ese sentido, la OMS destaca en sus estatutos que parte de sus trabajo para garantizar que cada persona en cualquier lugar que sea esté protegida por vacunas es que sus expertos realicen seguimientos constantes para garantizar que las vacunas sigan siendo seguras.

Por su parte, la ONG Médicos Unidos de Venezuela (MUV) pidió este domingo al Gobierno de Nicolás Maduro revisar su decisión de incluir la vacuna cubana en pruebas Abdala “como mecanismo de prevención de la covid-19”, bajo el argumento.

“Exigimos a las autoridades revisar su decisión de incluir la Abdala como mecanismo de control y prevención del covid-19 en Venezuela”, indicó la organización en un comunicado en el que destacó que el país necesita “vacunas de comprobada calidad, eficiencia, eficacia, seguridad e inocuidad”.

Estos, señaló la MUV, son “atributos que aún no tiene la Abdala (…) y tampoco la certificación de entes regulatorios confiables ni autorización de la OMS”.

Venezuela recibió el jueves un primer lote de la vacuna en fase de prueba Abdala, que hace días mostró una eficacia de 92,2 % en los resultados preliminares de la tercera y última etapa de estudios.

Además de eso, la Asociación de Investigadores del IVIC (AsoinIVIC) afirmó que la administración de Abdala, el candidato cubano para vacuna contra la COVID-19, debe hacerse bajo la modalidad de ensayo clínico. Esto requiere, además, del consentimiento informado de las personas que lo reciban.

El organismo manifestó su preocupación “ante la reciente adquisición del candidato vacunal Abdala proveniente de Cuba”, aun cuando reconoce y valora “la iniciativa de Cuba de desarrollar vacunas autóctonas contra la COVID-19, para buscar sumar al abanico de estos biológicos necesarios para cubrir los requerimientos mundiales de esta importantísima herramienta de prevención contra este grave flagelo”.

Pero los científicos aclararon que, “para que un candidato vacunal pueda ser considerado vacuna, es importante asegurar y cumplir con las fases clínicas de evaluación de cualquier biológico y que estos estudios sean publicados en revistas avaladas por pares y aprobados por alguna agencia reguladora”.