Un acta, suscrita por un sindicato oficialista, rebanó la bonificación por uniforme para los trabajadores de la salud: pasó de unos 1.200 bolívares, a 200. El sector público reclama que se derogue el instructivo de la Onapre, al que consideran el mayor responsable de lo que sucede

Cantaron el Himno Nacional. Inventaron consignas como “Onapre, ladrona, me robaste sin pistola”. Y lo lograron. Luego de varias semanas de marchas y concentraciones los trabajadores de la educación lograron la promesa gubernamental de que les pagarán el bono vacacional (para los activos) y el bono recreacional (para los jubilados). Los trabajadores de la salud también han protestado, pero para ellos todavía no hay anuncios, aunque les adeudan, entre otros, el bono por uniforme: la bonificación por este concepto se bajó de 1.200 bolívares, a 200 bolívares.

“Que se nos cancele nuestro uniforme y que se mantenga la contratación colectiva que fue firmada”, planteó en mayo pasado, a las puertas del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS)el dirigente Mauro Zambrano, directivo del sindicato de hospitales y clínicas. Resumía así las razones por las que los trabajadores de la salud continuaban en protesta en las calles del país: el pago del bono por uniforme, que debió concretarse hace tres meses. Zambrano responsabilizaba al instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre) de la no cancelación.

“Centralizaron la nómina en la Onapre y ahora todos los trabajadores sufrimos las consecuencias”, señaló Zambrano en ese momento.

El objeto de los dirigentes sindicales del sector público es que se derogue el instructivo de la Onapre, al que acusan de “rebanar” el sueldo y dejar a un lado las cláusulas contractuales. Para los representantes del sector salud es clave que les paguen el bono por uniforme.

Ramón Agüero, vicepresidente de la Federación de Colegios de Profesionales de Enfermería de Venezuela, reiteró que toda la solución “está en manos del gobierno” y señaló que es difícil creer en un ejecutivo “que está violentando las leyes”. El propio mandatario “está avalando la violación que hace la Onapre” con la firma de un sindicato oficialista “que fue creado con un solo objetivo: acabar con las instituciones, acabar con los gremios, acabar con los sindicatos”.

Durante una protesta a las puertas del Hospital de Niños JM de los Ríos, Agüero enfatizó que el problema es de toda la administración pública: “Pareciera que el gobierno se está declarando en franca quiebra, que no tiene los recursos para pagar los beneficios que él mismo acordó”.

Flor Pérez, enfermera en el JM de los Ríos, afirma que están cansados de que les quiten el salario, les rebajen las primas. “Nos bajaron nuestros uniformes de 1.300 a 200 bolívares. Vean nuestros zapatos: están todos rotos, reventados, porque no nos alcanza para comprar nada”.