«Nuestro hijo no murió como consecuencia de una acción aislada que un funcionario de la Guardia Nacional haya ejecutado. Nuestro hijo fue víctima del Plan Guaicaipuro y del Plan Zamora, este último, activado directamente por Nicolás Maduro el 18 de abril de 2017»
El joven estudiante Juan Pablo Pernalete fue asesinado el 26 de abril de 2017, en el contexto de las protestas contra el régimen de Nicolás Maduro. Cuatro años después, sus padres siguen reclamando que se haga justicia.
«Hoy, 4 años después, seguimos esperando que sean juzgados y condenados, no sólo quien accionó la carabina Narinco Narg 38 con la que dispararon la bomba lacrimógena NF01 38MM que mató a Juan Pablo, sino también a quienes idearon y ordenaron la ejecución de las políticas antes señaladas, es decir, el autor material y los máximos responsables en la cadena de mando», señalaron José Gregorio y Elvira Pernalete, en un comunicado difundido este lunes 26 de abril.
Recordaron que,el muchacho protestaba en Altamira «cuando un oficial de la Guardia Nacional Bolivariana le disparó una bomba lacrimógena directamente a su pecho, a una distancia menor de 30 metros, lo que le produjo la muerte por shock cardiogénico y traumatismo cerrado de tórax».
Los padres reiteraron: «Nuestro hijo no murió como consecuencia de una acción aislada que un funcionario de la Guardia Nacional haya ejecutado. Nuestro hijo fue víctima del Plan Guaicaipuro y del Plan Zamora, este último, activado directamente por Nicolás Maduro el 18 de abril de 2017».
Recientemente, «el Fiscal 62°, actuando con la anuencia, según su propio dicho, de quien dirige la Dirección General de Protección de Derechos Humanos y de Tareck William Saab, imputó a nueve Guardias Nacionales por el delito de homicidio preterintencional en grado de responsabilidad correspectiva».
La calificación del Ministerio Público «nos genera una preocupación adicional: ¿No seguirá realizando experticias que permitan individualizar al guardia que disparó? Porque al hablar de complicidad correspectiva, pretendiendo utilizar esa calificación de manera incorrecta ya que a Juan Pablo no lo mató un tumulto, lo mató un oficial de la Guardia Nacional Bolivariana siguiendo lo establecido en los ya nombrados planes, parece que el Ministerio Público sugiere que no lo puede individualizar por lo que imputa a varios de ellos sin saber quién es el verdadero responsable».
Lea más en: https://provea.org/actualidad/derechos-civiles-y-politicos/a-4-anos-del-asesinato-de-juan-pablo-pernalete-comunicado-2/






