La juramentada presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recordó este martes la operación militar de Estados Unidos de la madrugada del pasado 3 de enero que resultó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Aseguró que tras esos hechos «el país está en calma, el país está tranquilo».
Rodríguez reiteró que esa acción constituye una «mancha» en las relaciones entre Caracas y Washington, por lo que defendió la política de acercamiento con el gobierno estadounidense que ha ejecutado desde que tomó las riendas del poder Ejecutivo nacional.
“Yo he sostenido conversaciones telefónicas con el presidente Donald Trump, con el secretario de Estado, Marco Rubio”, recordó.
Dijo que la conversación con la encargada de negocios de EEUU, Laura Dogu, el pasado lunes en el Palacio de Miraflores fue de respeto y «franca».
«Debe haber respeto por la leyes de la República Bolivariana de Venezuela», completó la mandataria encargada.
Apuntó que las diferencias son bienvenidas en el marco del respeto, tanto con otros países como internamente.
Rodríguez también defendió la reforma a la Ley de Hidrocarburos impulsada por ella y aprobada por la Asamblea Nacional porque «busca la felicidad del pueblo» y la incorporación de modelos «exitosos».
Anunció que pronto enviarán al Parlamento un proyecto de Ley de Minas así como la anunciada Ley de Amnistía General.






