Particulares maneras de sobrellevar la pandemia, unos pueden otros no, pero siempre está la interrogante ¿Hasta cuándo?

La cuarentena en Venezuela no ha sido fácil, a pesar que según las cifras de Nicolás Maduro, somos uno de los países menos afectados en América Latina.

Estas teorías creíbles o no, llevan a los venezolanos a continuar en casa como todo el planeta, para así poder prevenir el contagio y la propagación del nuevo coronavirus.

Salir a comprar alimentos es uno de los motivos para salir a la calle, y entre las series de Netflix en casa y el llamado para buscar las cajas del Clap ,así pasan la pandemia muchos venezolanos.

Sin embargo, no todos cuentan con los recursos para poder pagar dicho servicio, aunque hasta el propio Nicolás Maduro, se haya declarado fanático de La Casa de Papel.

Pero mientras el mandatario chavista asegura haber pasado gran parte de su cuarentena disfrutando dicha serie española a través de Netflix, la realidad de muchos venezolanos es tener que que pasar el encierro viendo TV nacional y los canales del estado, entre clases de maestros con erradas teorías o como dice la canción de Residente con “un discurso político sin saliva”.

Hace poco el protector de Nueva Esparta, designado por Maduro, bajo la figura acostumbrada de lo que colocan ante el eventual triunfo de gobernadores opositores, declaró que las Cajas del Clap debería durar a la población al menos tres meses.

Nos cuenta un habitante de la zona que, dicha caja la reciben en un hogar de cuatro personas y en donde únicamente traen un sobre de medio kilo de leche en polvo, “son migajas, ayudas que se vuelven necesarias para la población, pero que nada solucionan, simplemente matan el hambre”.

Por su parte, en una zona de Caracas, un ciudadano de clase media se debate entre la espera de la caja, mientras observaba la primera parte del documental de Michael Jordan, en Netflix.

La persona cuyo nombre prefirió resguardar, nos asegura que busca la caja solamente por complacer a su abuelo ya que la misma le parece una burla, por lo que preferiría invertir su tiempo viendo series de Netflix.

“Para no escuchar a mi abuelo, me dirijo al sitio y encuentro una aglomeración de personas, sin interesarles que estamos en cuarentena. Coño así el virus es feliz, pero las autoridades lo único que les interesa es matar el hambre a la gente sin solucionar”, aseguró.

Y así pasa el venezolano la cuarentena, algunos entre Netflix y el Clap y otros viviendo un día a la vez, en el país, en donde la pandemia disparó los precios y el dólar y el ciudadano debe hacer magia para comer.

Mientras Nicolás Maduro ,tiene tiempo hasta de ver maratones de Netflix, Guaidó de hacer un Instagram Live con Sebastián Yatra y la recomendación de Dante Rivas en Margarita de “estirar” la caja.

¿Cuántas cajas de Clap se pueden pagar con tres meses de Netflix? ¿El protector de Nueva Esparta también estirará la caja? Estas son distintas interrogantes que surgen en la cuarentena por el coronavirus.