Los trabajadores tienen que pagar la gasolina a precio “bachaqueado”, afirmó Joel Urribarri, directivo de la cámara nacional de empresas funerarias

El sector funerario tiene nuevamente dificultades para conseguir gasolina, y cuando la consigue, solo es bachaqueada, explicó este martes Joel Urribarri, directivo de la Cámara Nacional de Empresas Funerarias.

Aunque han sido considerados como sector priorizado, cuando hay escasez “a todos nos afecta”, indicó.

De momento “no está colapsado, se siguen haciendo los servicios” y se busca la manera de que el usuario no se vea afectado, pero esto “encarece el servicio”, detalló. “Para un traslado se te duplica” el costo del servicio. Incluso han pedido a los usuarios que los apoyen con la entrega de combustible.

Una carroza puede consumir 60 litros cada dos o tres días, estimó.

Este es el principal problema del sector en la actualidad; todavía no ha sido solventada.

En algún momento mejora y luego vuelve a decaer, subrayó en entrevista con Unión Radio.

Las restricciones para los servicios funerarios se mantienen, destacó: diez personas por sala velatoria y con medidas de bioseguridad, a los entierros solo 10 personas por servicio. Los casos COVID-19 no tienen velaciones, reiteró. Esto se mantendrá hasta que el gobierno lo determine.