La Conferencia Episcopal de Venezuela emitió un nuevo comunicado en el que suspende las ceremonias eclesiásticas y limita las reuniones tradicionales propias de la religión católica

La alta jerarquía de la Iglesia Católica venezolana decidió suspender las misas y diversos actos religiosos para colaborar en los esfuerzos por detener el avance del coronavirus que ya alcanza a 17 contagiados en el país, según las cifras oficiales suministradas.

El comunicado de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) señala que tomaron la decisión de “posponer todas las actividades de carácter formativo y catequético, así como las procesiones, fiestas patronales, peregrinaciones y actos religiosos”.

Esto se debe la gravedad de la crisis generada por la crisis del coronavirus en el país y agregan que “en esta misma línea, tomamos la dolorosa decisión de suspender todos los actos litúrgicos, incluida la celebración eucarística hasta nuevo aviso”.

Indican que sólo se celebrarán “las exequias y el sacramento de la unción de los enfermos, tomando muy en cuenta los lineamientos ya dictados”.

Aquí está el comunicado completo de la CEV:

1.- Como hemos podido conocer la pandemia originada por el “coronavirus” COVID-19 ha llegado a nuestra patria Venezuela. Esto ha llevado al Ejecutivo Nacional a dictar algunas medidas exigentes para todos los ciudadanos. Una de ellas ha sido la declaración de “cuarentena social” en 7 estados de nuestro país: Zulia, Táchira, Apure, Cojedes, Miranda, La Guaira y Región Capital.

2.- Se trata de una medida que exige a todos los ciudadanos permanecer en sus hogares ya que se han suspendido los trabajos, las clases, y todas las manifestaciones de carácter público. Esta medida incluye a los actos de cultos de todas las religiones y de la Iglesia Católica.

3.- En vista de ello, teniendo en cuenta que en otros países ya se han dado estos pasos, desde la CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA recomendamos a todos los fieles católicos acatar las directrices emanadas y que apuntan al bien común y a la defensa de la salud de todos sin excepción.

4.- Ante la gravedad que conlleva la situación que estamos pasando, desde la Conferencia Episcopal Venezolana se está tomando la decisión de posponer todas las actividades de carácter formativo y catequético, así como las procesiones, fiestas patronales, peregrinaciones y actos religiosos. En esta misma línea, tomamos la dolorosa decisión de suspender todos los actos litúrgicos, incluida la celebración eucarística hasta nuevo aviso. Sólo se celebrarán las exequias y el sacramento de la unción de los enfermos, tomando muy en cuenta los lineamientos ya dictados. Cada hermano Obispo en su Diócesis tomará las previsiones del caso y dará las directrices particulares que considere oportunas.

5.- La Iglesia en Venezuela, servidora del pueblo al cual pertenece, está dispuesta a cooperar con las autoridades sanitarias en todo lo que esté a su alcance y que vaya en beneficio de todos. Por ello invitamos a nuestras instituciones de ayuda como Cáritas y la acción social de nuestras parroquias que sirven alimentos y distribuyen medicamentos a pensar la mejor manera de prestar el servicio sin que haya aglomeraciones de personas.

6.- Se trata de un momento duro y una prueba de la cual hemos de salir victoriosos por nuestra fe y esperanza que han de expresarse en nuestra caridad y solidaridad. Por ello, invitamos a todos los hermanos de nuestra nación a que nos acerquemos más a Dios. En estos tiempos de crisis sanitaria hemos de recordar que el Señor está en medio de nosotros y no nos abandona. Él “es la roca que nos salva”.

7.- En cada una de nuestras Diócesis, los Obispos con sus presbiterios ciertamente organizarán acciones evangelizadoras y momentos de oración, para lo cual se valdrán de los medios de comunicación social y las redes sociales. Animamos a todos para que, en el nombre de Dios, superemos esta gran dificultad y amenaza contra la salud del pueblo. Que al cumplir con las directrices y medidas, lo hagamos no por miedo a represalias sino por el compromiso nacido del hecho de ser hermanos, hijos de Dios.

8.- Pedimos a todas las autoridades que se dediquen a atender las necesidades de nuestra gente, garantizándole la protección necesaria, el respeto y el acceso a todos los recursos que se necesitan para una sana convivencia (alimentos, agua, energía eléctrica, atención médica, etc.). Lamentablemente hay personas inescrupulosas que, valiéndose de la urgencia del momento, está especulando y subiendo de manera irracional precios de algunos insumos necesarios. Esta es una grave falta que debe ser rechazada por todos. Quienes así actúan no tienen temor de Dios.

9.- Seguimos en las manos del Dios de la Vida y del Amor, quien desde la Cruz dio la liberación integral a toda la humanidad: que su Corazón amoroso detenga todo mal sobre nuestro país y nos permita salir pronto de esta emergencia. Recordamos que el día 19 de marzo, tendremos en toda Venezuela, desde nuestros hogares y lugares de culto donde se pueda, una intensa jornada de oración pidiendo a Dios la liberación de ese flagelo. También nos encomendamos a la maternal protección de María de Venezuela, la Virgen de Coromoto.