Banco Mundial pronostica que este año Venezuela reducirá 25% adicional del PIB después de una caída del 17,7% en 2018

Expertos del Banco Mundial (BM), tras pronosticar que Venezuela este año reducirá 25% adicional de su Producto Interno Bruto (PIB), considera que el país vive “la peor crisis en la historia moderna de la región”.

El BM, a través de un informe semestral sobre las previsiones de crecimiento de Latinoamérica y el Caribe, indicó que “nada podía preparar a la región para la escalada de la crisis económica, social y humanitaria en Venezuela, de lejos la peor crisis en la historia moderna de la región”.

Para el BM las condiciones socioeconómicas de Venezuela “continúan deteriorándose rápidamente” por la baja del precio del petróleo, las políticas “altamente distorsionadoras” del gobierno, un ajuste fiscal desordenado y una mala gestión económica.

Según el BN, la monetización de la deuda del sector público por parte del gobierno venezolano es otro factor que ha afectado el devenir del país, causando hiperinflación, devaluación y una masiva contracción en el producto y el consumo.

El PIB real en Venezuela se redujo 17,7% en 2018 y es factible que baje un 25% en 2019, según pronostica el BM, lo que implicaría una caída acumulada del PIB del 60% desde el año 2013.

El Banco Mundial calcula que este año el incremento de los precios en Venezuela llegará a 10.000.000% y recordó que la tasa anual de inflación alcanzó un 1.370.000% a finales de 2018, debido al efecto acumulativo de una tasa mensual del 121%.

El estudio efectuado por el BM citó estimaciones de fuentes no oficiales que sugieren que la pobreza ha alcanzado al 90% de la población venezolana.

Por otra parte, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados y la Organización Internacional para las Migraciones (2019) informó que para fines del 2019 se estima que el número de emigrante supere los 5 millones.

En su informe el BM redujo hasta el 0,9% las previsiones de surgimiento económico para América Latina durante este año, específicamente por el desarrollo “débil o negativo” en Brasil, México y Argentina y el “trágico colapso” en Venezuela.