“Pedimos al Consejo Regional ILGALAC, abrirse a escuchar la diversidad de voces que desde Venezuela y otras latitudes de la región, donde nos encontramos las personas LGBTIQ+ que hacemos activismo por Venezuela y dar apoyo público ante la compleja situación que estamos atravesando”

Los activistas LGBTIQ+ venezolanos en el exilio denunciaron parcialización pro-Maduro de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex para América Latina y el Caribe (Ilgalac).

Más de 60 activistas y organizaciones difundieron un documento, este sábado 23 de noviembre, en el cual advierten que en Venezuela no se garantiza la no discriminación, pero paradójicamente Ilgalac no recoge la gravedad de la situación.

Este es el comunicado:

Nosotros, activistas LGBTIQ+ venezolanos en el exilio, frente a la situación económica y social que vive la sociedad venezolana, el impacto desestabilizador que para las democracias de las Américas genera la crisis política de nuestro país, y el sutil velo de censura impuesto por parte de integrantes del Consejo Regional de ILGALAC sobre la situación LGBTIQ+ en Venezuela, realizamos el siguiente pronunciamiento:

Seguimos recordando y damos testimonio acerca que en Venezuela: no existe verdadera protección y garantía del Derecho a la No Discriminación; no existe reconocimiento a las uniones entre parejas del mismo sexo y/o género; no existen avances sobre reconocimiento de la identidad de género de personas trans y no hay reconocimiento de instituciones jurídicas que protejan a las familias homoparentales. No existen una real protección sobre crímenes de odio en razón de orientación sexual, identidad y expresión de género, ni mecanismos policiales o jurídicos para investigar casos de homofobia, transfobia, bifobia o interfobia en el país.

La Defensoría del Pueblo no ha cumplido con su promesa de crear la Defensoría para Asuntos LGBTIQ+.

Asimismo, reafirmamos que el reconocimiento constitucional de derechos filiatorios a hijos e hijas de familias homoparentales ha quedado rezagado a un solo caso y que la penalización de la homosexualidad en las Fuerzas Armadas sigue vigente, así como la persecución constante e intensa en contra de la población trans por parte de ese y otros cuerpos de seguridad del Estado, como la Policía Nacional.

a young caucasian man seen from behind holding a rainbow flag over his head against the blue sky

A su vez, nos preocupa el desabastecimiento generalizado de terapia antirretroviral, medicamentos para tratar las infecciones oportunistas, escasez total de reactivos para realizar exámenes de carga viral, CD4, toxoplasmosis, citomegalovirus y serología de hepatitis; todo lo cual está impactando con mayor fuerza a hombres gais, bisexuales y mujeres trans que viven con el VIH/SIDA. Todas las instituciones del Poder Público del Estado venezolano responsables de legislar, reconocer, garantizar y proteger derechos del colectivo LGBTIQ+ han decidido por acción y omisión negar estas demandas.

Hay un absoluto desabastecimiento de los medicamentos que permiten a las personas trans acceder al Tratamiento de Reemplazo Hormonal, (testosterona, estrógenos y bloqueadores de testosterona), lo que ha obligado a esta población a adquirir los medicamentos en el mercado negro, cuando les es posible, y a usarlos sin ninguna supervisión médica, ni acompañamiento psicológico, lo cual ha sido reconocido a nivel mundial, incluso por la OMS, que es de alta peligrosidad para la salud física y mental de las personas trans.

Igualmente, nos convoca que la sociedad civil LGBTIQ+ está siendo afectada por el desplome institucional y está siendo desarticulada por la polarización política, el escaso acceso a fuentes de financiamiento para realizar su trabajo y la migración forzada de sus integrantes.

Alertamos que la crisis humanitaria en Venezuela, sin precedentes en la Región, impacta con mayor fuerza a grupos en situación de vulnerabilidad ante la ausencia de derechos. La amenaza y violación de los derechos sociales en especial alimentación, vivienda, educación, trabajo y salud va en aumento, condenando a la pobreza extrema a vastos sectores de la sociedad.

No cabe duda que dentro de las víctimas de la migración forzada se encuentran personas LGBTIQ+ que deberían contar con el apoyo de sus pares en los países de acogida, así como la asistencia humanitaria por parte de los gobiernos y órganos de la OEA y la ONU.

Queremos que cese la censura impuesta frente a la situación LGBTIQ+ venezolana, evidenciada en la alarmante ausencia de información sobre Venezuela en el 13° Informe Homofobia de Estado 2019, donde no fueron incluidos y omitidos datos sobre las diversas situaciones que han sido denunciadas, para dar solo difusión a los contenidos afines a la ideología política de algunes miembres del consejo en las redes sociales, documentos y ámbitos de acción de ILGALAC. Esta situación de censura que también se ha visto reflejada ante la represión, hostigamiento, prisión y amenazas a la vida y seguridad de activistas LGBTIQ+ por parte de los regímenes de Cuba y Nicaragua.

Hasta la fecha, ILGALAC no ha abierto espacios de debate plural ni se ha pronunciado ante la situación de la democracia y de los derechos humanos en Venezuela, como sí lo ha hecho ante las amenazas a la democracia en otros países. Tampoco ha abierto consulta a organizaciones y activistas independientes dentro y fuera del país para abordar la situación de Venezuela ni se han creado mecanismos de monitoreo y respaldo a la población LGBTIQ+ afectada por la crisis humanitaria compleja.

Es nuestro deber en estos momentos, pedir que ILGALAC sea liberada de parcialidades ideológicas y militancias partidistas que amenazan cualquier principio de autonomía e independencia institucional y anteponen intereses partidistas antes que la defensa de los derechos humanos. Es importante advertir públicamente que la actual estructura directiva de ILGALAC cuenta con poca representación de activistas venezolanos y preocupados que algunos activistas trabajen directamente con el régimen de Nicolás Maduro, acusado de graves violaciones a los derechos humanos y de cometer crímenes de lesa humanidad. Rechazamos la instrumentalización de la causa por derechos civiles en Venezuela y el sufrimiento de millones de ciudadanos por parte de quienes priorizan intereses personales y partidistas ajenos a la lucha por la igualdad en nuestro país.

En ese sentido, pedimos al Consejo Regional ILGALAC abrirse a escuchar la diversidad de voces que desde Venezuela y otras latitudes de la región donde nos encontramos las personas LGBTIQ+ que hacemos activismo por Venezuela y dar apoyo público ante la compleja situación que estamos atravesando.

Creemos posible que la fuerza de la unidad que históricamente ha caracterizado a ILGA pueda ayudar a las personas LGBTIQ+ venezolanas que aún se encuentran en el país y las víctimas de la migración forzada a que puedan encontrar apoyo para superar los innumerables y complejos desafíos que este momento histórico nos
reclama, para poder seguir hacia la conquista de nuestros derechos humanos como lo vienen haciendo en la región el resto de las comunidades y personas LGBTIQ+.

Ponemos a disposición nuestro trabajo para continuar adelante con este proceso y, desde dentro de Venezuela o desde las diferentes latitudes donde hoy nos encontramos, confiamos en la generosidad y solidaridad en las Américas para fortalecer mayores lazos de hermandad, sin entregar el esfuerzo de antecesores y predecesores a ninguna corriente ideológica excluyente, de carácter partidista, religiosa, autoritaria y/o antidemocrática que pretenda negarnos el avance por el respeto a nuestra dignidad.