Este miércoles se conmemoran 90 años del natalicio de Ana Frank, la niña alemana de 12 años víctima de la intolerancia del régimen nazi

Para entender y promover la coexistencia hay que saber que el otro, el diferente, existe. Esa es una premisa dentro del Espacio Anna Frank, una ONG venezolana que promueve el respeto entre desiguales, el rescate de la valentía moral y la solidaridad como valores fundamentales para la sana coexistencia entre ciudadanos.

A propósito del 90 aniversario del natalicio de la niña alemana que fue víctima de la intolerancia durante el régimen nazi, Anita Figa, miembro de la Junta Directiva del Espacio Anna Frank, explica que ignorar al diferente o al que no piensa igual está mal; lo importante es que, a pesar de lo divergente, siempre hay que reconocer el valor y la posición del otro dentro de una sociedad.

Foto: Jonathan Lanza

“Hay que saber vivir en sociedad y respetar la diferencia. El mundo sería fastidiosísimo si todos fuéramos iguales. Hay que saber aprender del prójimo y tratar de entender porqué una persona piensa diferente a mí”, subraya.

En la ONG entienden lo polarizada que está la sociedad venezolana, por lo que crearon una decálogo con 10 herramientas que buscan promover la coexistencia:

  • Conoce los asuntos que nos dividen.
  • La tolerancia es una decisión personal.
  • Haz algo respecto a los demás también.
  • Subraya la importancia de la diversidad y la armonía en tu comunidad.
  • Organízate para informar, actuar, denunciar y ayudar.
  • Apoya a las víctimas.
  • No asistas a manifestaciones de odio.
  • Habla claro, ten un lenguaje sencillo y directo.
  • La percepción es un arma efectiva.
  • Enseña la tolerancia.

Anita Figa insiste en que el surgimiento de la polarización en Venezuela no será para siempre y que “eventualmente tendremos que aprender a vivir con las personas que piensan distinto” porque, a pesar de que casi 5 millones de venezolanos han emigrado del país, no todos pueden irse de Venezuela.

“Eso es imposible, y tampoco lo queremos. Tenemos que rescatar el país hacia uno mejor y de la mejor manera posible, y tenemos que aprender a vivir y trabajar con el que no piensa igual que tú”.

Para Figa la sociedad venezolana “se ha deteriorado como si fuera una sociedad en guerra”, a pesar de que no lo está, por lo que plantea que una de las mejores iniciativas que puede tomar un ciudadano para rescatar la tolerancia y la coexistencia desde sus espacios es recordar y reaplicar la educación y los valores recibidos desde casa.

Para los que continúan en el país, el Espacio Anna Frank los motiva a no perder la esperanza en la sociedad y a permanecer activos en sus núcleos sociales usando sus herramientas y capacidades, porque quedarse en la casa “con la cobija hasta la cabeza”, pensando en que no pueden más con lo que está pasando “es lo peor que se puede hacer” durante una situación adversa.

“El hecho de asistir a alguna de las actividades que nosotros hacemos o de cualquier otra ONG, porque hay muchísimas en Venezuela con programas similares o diferentes que abarcan otros nichos de la sociedad, puede cambiar el pensamiento de las personas lo que colabora en el rescate de la sociedad venezolana”.

El Holocausto (1939 y 1945) fue el exterminio de más de 20 millones de judíos, cifra publicada por el Museo del Holocausto en Washington. Esta tragedia es conocida como el crimen más atroz que un ser humano pudo cometer contra otro ser humano solo por una diferencia, en este caso la religiosa. Vale la pena recordar que también hubo muertes por temas políticos, intelectuales y de personas con discapacidades.

Ana Frank y su familia eran alemanes judíos. Adolfo Hitler, máximo dirigente de la Alemania nazi, odiaba a los judíos. En 1942 los Frank tuvieron que esconderse ante la persecución antisemita. Fueron descubiertos dos años después. Ana fue enviada al campo de concentración en Bergen-Belsen, Alemania, donde murió en 1945.

“Ana sufrió por ser judía, ese fue su único crimen; afortunadamente en Venezuela no tenemos discriminación religiosa, nunca la hemos tenido y espero que nunca la haya”, dice Figa.

La bióloga de profesión describe a la sociedad venezolana como “muy sencilla y muy tranquila”, otra cosa que rescata es que, por todo lo negativo que ha vivido en los últimos años, hay personas que han despertado una sensibilidad por manifestar o expresar sus inquietudes sobre el acontecer nacional.

El Espacio, concebido como una organización apolítica, lleva 12 años promoviendo la tolerancia y la coexistencia en Venezuela teniendo como referencia la historia de Ana Frank. Para cumplir con su objetivo realizan diferentes actividades educativas, culturales y divulgativas que permiten un mayor y mejor conocimiento de males endémicos como los prejuicios y los estereotipos y sus consecuencias inmediatas como el odio y la discriminación religiosa, cultural étnica y sexual.

Sus actividades están dirigidas a toda la sociedad, pero a partir de niños de 12 años, edad en la que Ana escribió su diario en el que relata su historia y de los años que permaneció con su familia oculta de los nazis. Uno de los principales programas del Espacio Anna Frank en Venezuela es la iniciación a la lectura de estudiantes de escuelas a través del diario.