Este año, la celebración del 4 de julio cobra un significado aún más especial y el presidente Joe Biden ha alentado las celebraciones a nivel nacional para marcar el regreso efectivo del país a la normalidad

El 4 de julio es una de las fechas más importantes para los estadounidenses, por ser la celebración del Día de la Independencia. Este día, las calles se llenan de banderas, el himno nacional se escucha por doquier, se realizan desfiles en los 52 estados que componen el país y, por la noche, el cielo se ilumina con los fuegos artificiales típicos de este día.

El origen de la fiesta se remonta a 1776, cuando el Congreso Continental de Filadelfia aprueba por unanimidad la declaración de independencia de las trece Colonias de la Unión norteamericana ,que formaban parte de los territorios de Gran Bretaña en el continente americano: Nuevo Hampshire, Rhode Island, Massachusetts, Nueva Jersey, Pensilvania, Nueva York, Connecticut, Delaware, Virginia, Maryland, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Georgia. 

Thomas Jefferson elaboró la declaración de independencia y Benjamin Franklin y John Adams revisaron el borrador del mismo. Esta se presentó ante el Congreso el 28 de junio de 1776 y el voto a favor se ganó el 2 de julio. Dos días después, se aprobó por unanimidad.

La semilla de la rebelión de las colonias británicas se gestó tras el fin de la guerra de los Siete Años, que dejó al el Imperio prácticamente en bancarrota. El Parlamento de Londres decidió imponer sobre las colonias una serie de tasas sobre el azúcar, el té o el sello que provocaron el descontento de los colonos. Comenzaron a darse actos violentos y movilizaciones, entre las que destaca el motín del té en Boston, el 16 de diciembre de 1773, cuando sus habitantes tiraron al agua grandes cantidades de té británico. 

La respuesta fue drástica, y el Imperio envió soldados y recortó autonomía a las colonias que desde 1750 habían conquistado cierto grado de autonomía: podían celebrar elecciones locales y colaboraban entre sí forjando una identidad común. Esto sentó las bases de la rebelión que se desató después.

Este año, la celebración del 4 de julio cobra un significado aún más especial y el presidente Joe Biden ha alentado las celebraciones a nivel nacional para marcar el regreso efectivo del país a la normalidad, después de 16 meses de interrupción de la pandemia del coronavirus. 

En la agenda del presidente Biden, que celebra su primer 4 de julio en la Casa Blanca, está previsto un acto para recibir a los socorristas, trabajadores esenciales y miembros del servicio militar y sus familias en el jardín sur de la sede del gobierno federal, donde les ofrecería una comida al aire libre y podrán ver junto a él los fuegos artificiales en el National Mall. Se esperan que acudan más de 1.000 invitados, según han publicado medios norteamericanos.