El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, sostuvo este lunes que «los violentos no pueden ganar» y aseguró que «en los siguientes días» terminará el «sufrimiento» de las ciudades afectadas por los bloqueos de vías y protestas iniciadas hace cinco semanas por sectores que exigen su renuncia.
En un acto en la región central de Cochabamba, Paz afirmó que en la actual coyuntura, la «madurez democrática» tiene que ayudar «a generar un momento de tregua» para «pacificar» al país.
«Este es el momento de la madurez de la democracia y eso significa que los violentos no nos pueden ganar. Es un momento de transformación del país», manifestó.
El mandatario, que lleva poco más de seis meses de Gobierno, reconoció que hay sectores «que tienen justos reclamos», pero que otros «quieren confrontarnos» y que ahí «hay que separar las aguas» entre «quienes realmente están reclamando de forma correcta, honrada y quiénes están queriendo hacer daño a la democracia».
Paz aseguró que su «vocación democrática es reconciliar», lo que supone «tener paciencia en ciertos aspectos que a veces no todos» entienden y confió en que «en los siguientes días, el sufrimiento» sobre todo del departamento de La Paz, el más afectado por los bloqueos, «se acabe».
«Pero tiene que ser sobre acuerdos grandes, tiene que ser sobre reconciliación, sobre cómo vamos a trabajar todos los bolivianos», agregó.





