El vicepresidente de Brasil, general Hamilton Mourao, dijo este viernes que es probable que ni la propia Venezuela “sepa” sobre el derramamiento del crudo

Desde septiembre pasado hay crudo derramado que se extiende por más de 200 playas del noreste de Brasil. Este viernes, Petrobras afirmó que el petróleo fue extraído de tres campos petrolíferos de Venezuela.

“Hicimos análisis en más de treinta muestras y concluimos que (el crudo) es de tres campos venezolanos. El origen del derrame es otra cosa. Lo que entendemos es que fue en la costa brasileña”, dijo en rueda de prensa en Río de Janeiro, el director de Asuntos Corporativos de Petrobras, Eberaldo Neto, según EFE.

Según Petrobras, el petróleo entró en “una corriente marina que viene de África” y que a la altura del Estado de Pernambuco “se “bifurca”, situación que llevó el material tanto a la costa norte como a la sur de todo el litoral nordeste.

“Probablemente fue de un navío pasando por allí y las autoridades están investigando”, apuntó Neto, quien también señaló, como algunos miembros del Gobierno y la Marina lo han dicho, que el crudo se desplaza a una profundidad que no es posible detectarla por satélites, radares o a simple vista por barcos o aeronaves.

“Es prácticamente imposible contener ese petróleo con barreras y otros instrumentos y el mecanismo de captura ha sido solo cuando la marea y la corriente lo arrojan a la playa”, explicó.

El Vicepresidente de Brasil, general Hamilton Mourao, dijo este viernes que es probable que ni la propia Venezuela “sepa” sobre el derramamiento del crudo, pues el petróleo producido por ese país tiene diversos destinos, como “Cuba, Centroamérica, África o Asia” y por eso no descartó la posibilidad de “contactar” a Caracas.

“Nosotros tenemos un trabajo de paciencia, de cruce de datos. Pero vamos a llegar allá y llegar hasta el responsable”, declaró Mourao al canal Globonews, quien está como Presidente interino por el viaje a Asia del mandatario Jair Bolsonaro.

El miércoles, por decisión de Bolsonaro, Brasil pidió formalmente a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que Venezuela se manifieste sobre el derrame, según anunció en mensaje por radio y televisión el Ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, quien el pasado 9 de octubre insinuó esa hipótesis.

Un día después de la primera insinuación de Salles, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), rechazó lo que consideró como “acusaciones infundadas” de Brasil, y aseguró que en los campos petrolíferos de su país no existía ningún tipo de vaciamiento y que sus clientes y filiales tampoco reportaron “averías” de sus navíos.

MÁS DE 200 PLAYAS

Según el último balance oficial, desde el 2 de septiembre el mineral ha llegado a 238 playas de 88 municipios de todos los nueve estados del nordeste brasileño, incluidas las turísticas y paradisíacas Praia dos Carneiros, en Pernambuco, y Morro de Sao Paulo, en el Archipiélago de Cairu, en Bahía.

Hasta el momento se han recogido y descartado más de 2.300 toneladas del crudo solo en los estados de Pernambuco, Alagoas y Bahía.

El Gobierno concentró desde esta semana sus acciones desde Recife y Salvador, principales capitales de la región, y 5.000 miembros del Ejército se sumaron desde el martes a los fiscales, policías, bomberos, Defensa Civil y voluntarios locales que ya actuaban contra las manchas.

El Instituto Brasileño del medio Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (Ibama, regulador) reportó que 67 animales fueron encontrados con vestigios de petróleo y de ellos murieron once tortugas marinas, dos aves y un pez de gran porte, mientras que se investiga si dos delfines murieron por haber ingerido crudo.

El Ministerio de Salud advirtió, por su parte, sobre los riesgos de los voluntarios al entrar en contacto con la sustancia viscosa, después de que 150 personas tuvieran que ser atendidas al parecer con indicios de intoxicación por el fuerte olor del petróleo concentrado.

En Bahía, estado que junto a Sergipe se declaró en “situación de emergencia”, se realizan estudios para comprobar si existe riesgo para el ser humano por el consumo de peces y mariscos de las zonas contaminadas.