Surgido en 2013 como proyecto estrella del presidente chino, Xi Jinping, la iniciativa ha generado tanto entusiasmo por las oportunidades de desarrollo que ofrece como escepticismo por los riesgos de endeudamiento excesivo y la dependencia de Pekín que conlleva, así como por su opacidad y sus consecuencias ambientales

La iniciativa china de la Franja y la Ruta, también conocida como las Nuevas Rutas de la Seda, es un colosal proyecto de infraestructuras con el que China pretende generar una red comercial internacional y extender su influencia a nivel global.

A continuación algunos casos en los que la nueva plataforma, que surgió para impulsar el comercio y la inversión internacional, ha sido exitosa.

UN CAMINO A CASA MÁS FÁCIL

En 2016 y después de tres años de construcción, se abrió el túnel de Qamchiq, de 19,2 kilómetros, gracias a los esfuerzos concertados de las compañías Grupo de Túneles Ferroviarios de China y Ferrocarriles de Uzbekistán.

El túnel, el más largo de este tipo en Asia Central, atraviesa siete fallas geológicas. Es parte de los 169 kilómetros del ferrocarril Angren-Pap, que conecta Tashkent con el este del país.

Ahora solo lleva 15 minutos atravesar las montañas Qurama en tren, y el viaje entre Tashkent y Andiyán se ha recortado a seis horas.

Antes de la construcción del túnel, este recorrido requería un día entero.

La obra de ingeniería ha impulsado también el comercio y permitido transportar frutas frescas desde el valle, según relataron los habitantes de Andiyán.

EL túnel de Qamchiq, de 19,2 kilómetros.

Propuesta por China en 2013 para facilitar el crecimiento común y los beneficios compartidos, la Franja y la Ruta comprende desarrollo de infraestructuras, facilitación comercial y de inversiones e intercambios personales con el objetivo de mejorar la conectividad a escala transcontinental.

SUPER ELECTRICIDAD VERDE

Foto referencial de State Grid Brazil Holding

También la situación en Anapu del estado de Pará, en la vasta selva amazónica en el norte de Brasil, está a punto de cambiar.

Con la llegada de los trabajadores chinos y sus proyectos eléctricos en 2016, la calidad de vida de los habitantes mejoró gradualmente.

Cuando la empresa china State Grid Brazil Holding construyó una línea eléctrica de voltaje ultra alto en la región, erigieron torres de 105 metros, al menos 25 metros más altas que las convencionales.

Además de suministrar energía limpia, el proyecto ha creado 16.000 empleos locales, impulsado el sector brasileño de equipos eléctricos y ayudado a construir cerca de 2.000 kilómetros de carreteras y 350 puentes.

LATIDOS MÁS FUERTES

Hasta la provincia suroriental afgana de Khost llegaron los beneficios del programa de ayuda humanitaria de la Fundación de la Cruz Roja China (CRCF) llamado “Gira de los Ángeles-Acción de Ayuda Humanitaria en Afganistán de la Franja y la Ruta para Niños con Enfermedades Graves”.

Bilal Shafiq, un niño de seis años del pueblo de Haroon Khil, diagnosticado con una enfermedad cardíaca, fue operado exitosamente, en el marco del programa de la fundación destinado a niños entre 0 y 14 años con males cardiacos congénitos .

La CRCF terminó la primera fase del programa a finales de 2018. Los 100 pequeños fueron operados con éxito en China y se están recuperando. La segunda fase está ahora en marcha para tratar a más niños afganos que lo necesitan.