La Comisión Europea ha propuesto este viernes otorgar a Ucrania el estatus de candidato a ingresar en la Unión Europea, aunque en su dictamen fija una serie de condiciones

La estratégica ciudad de Severodonetsk, en el este ucraniano, punto clave para controlar toda la región de Lugansk, intenta resistir los ataques rusos que tratan de hacerse con el único polo de resistencia que queda en la urbe y que se localiza en las instalaciones de la factoría química de Azot. El Kremlin ha redoblado su ofensiva para hacerse con con el control total del Donbás y los ataques en Lugansk “crecen día a día” y han provocado, en las últimas horas, al menos 6 muertos, según las autoridades. Kiev ha asegurado también haber hundido un buque de guerra ruso en el mar Negro, por lo que el “Moskva (el buque hundido en abril) ya no estará solo”.

En el sur, las tropas ucranianas han logrado crear una línea de contraataque de hasta 80 kilómetros cerca de la ocupada ciudad de Jersón, mientras esperan el armamento pesado prometido por Occidente. Por otra parte, Mykhailo Podoliak, asesor del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, ha asegurado que todas las propuestas de negociación que ha realizado Rusia para resolver la guerra con Ucrania “han sido un intento de apaciguamiento antes de apuñalarnos por la espalda”.

La Comisión Europea ha propuesto este viernes otorgar a Ucrania el estatus de candidato a ingresar en la Unión Europea, aunque en su dictamen fija una serie de condiciones que será la base del debate de los líderes europeos la próxima semana.

España ha calificado este viernes de “positiva y equilibrada” la decisión de la Comisión Europea de conceder a Ucrania una “perspectiva europea” y, en segundo lugar, otorgarle el estatus de “candidato” para entrar en el club comunitario, si el país lleva a cabo “importantes reformas”.

“El Gobierno ve como positiva y equilibrada la opinión emitida por la Comisión Europea y trabajará de manera constructiva en la línea marcada” para lograr el consenso entre los Veintisiete, ha asegurado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una declaración a Efe.