Las fuerzas turcas controlan amplias zonas del norte de Siria

Turquía comunicó este jueves la muerte de 43 rebeldes de la milicia kurda Unidades de Protección del Pueblo (YPG) en el norte de Siria, en respuesta a la muerte de un soldado turco en un puesto fronterizo y un ataque perpetrado en la ciudad de Al Bab.

En varios mensajes en Twitter, el Ministerio de Defensa turco afirmó que “43 terroristas fueron neutralizados en fuegos de castigo”, en una operación iniciada anoche, tras la muerte del militar turco y el ataque a la ciudad de Al Bab, bajo control turco.

No solo Ankara, sino también la organización humanitaria Cascos Blancos, que opera en la zona, considera que el ataque con morteros a un mercado de Al Bab, procedió de una zona con presencia de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD).

Esta alianza armada liderada por el YPG kurdo, tiene vínculos con la guerrilla kurda activa en Turquía, el Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), considerado terrorista por Ankara y la Unión Europea.

“La organización terrorista PKK/YPG, que masacró al menos a nueve civiles en Al Bab, tuvo que rendir cuentas”, añaden los mensajes de Defensa.

Según el Ministerio turco, la primera oleada de fuego de represalias, iniciada anoche, causó nueve muertes en las filas de la milicia kurda y los ataques de hoy, otros 34, por lo que el total de bajas enemigas llega a 43.

Las fuerzas turcas controlan amplias zonas del norte de Siria, tras combatir primero contra el grupo yihadista Estado Islámico en 2016 y luego las milicias kurdas bajo dirección del YPG.