El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes 1 de junio que el grupo chií Hezbolá se ha comprometido a detener los ataques contra territorio israelí y que, a cambio, Israel frenará la ofensiva contra el Líbano.
En la red Truth Social, el líder estadounidense detalló que tuvo una conversación telefónica «muy productiva» con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien se comprometió a no enviar tropas a Beirut y a retirar las que estaban en camino.
«Asimismo, a través de representantes de alto nivel, tuve una conversación muy positiva con Hezbolá y acordaron que cesarán todos los disparos: Israel no los atacará y ellos no atacarán a Israel», agregó.
Trump hizo este anuncio después de que Israel haya intensificado su ofensiva en territorio libanés, a pesar de la vigencia de un alto el fuego, que justifica por el lanzamiento de misiles de Hezbolá contra territorio israelí.
Israel tomó el domingo el castillo de Beaufort, una posición estratégica en el sur del Líbano y al norte del río Litani, y el Gobierno de Netanyahu ordenó este lunes ataques contra los suburbios de Beirut.
Esta intensificación de la ofensiva se produce a pesar de que hay un alto el fuego vigente desde el 17 de abril y de que este martes está previsto que representantes de Israel y el Líbano inicien una cuarta ronda de conversaciones de paz en Washington, unos contactos que Hizbulá rechaza.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, mantuvo el domingo llamadas con Netanyahu y con el presidente libanés, Joseph Aoun, para intentar encauzar las conversaciones de paz.
Estados Unidos propuso que Hezbolá cese todos los ataques contra Israel y que, a cambio, Israel se abstenga de intensificar la ofensiva en Beirut.
Según fuentes estadounidenses, Aoun se mostró abierto a esta idea, pero el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, habría exigido que Israel detenga primero su campaña militar, una respuesta que Washington considera «decepcionante».





