Aunque no suelen ser reivindicados, Washington los atribuye a milicias iraquíes respaldadas por Teherán, que exigen la retirada total de las tropas estadounidenses de Irak. 

La base militar de Ain al Asad, en el oeste de Irak y con presencia de militares y contratistas de Estados Unidos, fue atacada hoy, por tercera vez en lo que va de mes, con un cohete tipo Katiusha que no causó víctimas ni daños materiales.

“Un cohete Katiusha cayó en las cercanías de la base aérea de Ain al Asad, en la provincia de Al Anbar, sin provocar ninguna pérdida”, informó la Célula de Información de Seguridad del Gobierno iraquí en su cuenta de Twitter.

Por su parte, el portavoz de la coalición internacional que combate al grupo terrorista Estado Islámico en Irak, el coronel estadounidense Wayne Marotto, confirmó que en el ataque, que tuvo lugar a las 13.35 hora local (10.35 GMT), no se produjeron víctimas y aseguró que se estaba haciendo una evaluación de posibles daños.

Las dos anteriores agresiones más recientes contra esa base, que alberga a unos 2.000 militares estadounidenses, tuvieron lugar el 4 y el 8 de mayo, con dos cohetes el primero y con un dron cargado de explosivos el segundo, y solo lograron provocar en este último caso algunos daños materiales.

Los ataques contra objetivos militares con presencia de tropas estadounidenses o contratistas en Irak han sido habituales desde el asesinato en Bagdad a principios del año pasado del general de la Guardia Revolucionaria iraní Qasem Soleimani en un bombardeo selectivo de EEUU.

Aunque no suelen ser reivindicados, Washington los atribuye a milicias iraquíes respaldadas por Teherán, que exigen la retirada total de las tropas estadounidenses de Irak.