El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó en la conmemoración del Día del Mar que Chile «hizo daño» al país al privarlo de su salida al océano, aunque llamó a mirar al futuro, en medio de los acercamientos con el nuevo Gobierno chileno sin abandonar la histórica reivindicación marítima.
Paz hizo estas declaraciones durante un acto oficial en la base fluvial de Puerto Quijarro, en el este del país, donde Bolivia destacó su apuesta por fortalecer su conexión comercial a través de la hidrovía Paraguay-Paraná hacia el Atlántico.
«Chile nos hizo daño, diga lo que se diga, pero siempre el futuro es mejor. Nos hicieron daño, pero esta es tierra de nobles, de gente buena, de familias. Creemos en Dios, creemos en la familia, creemos en la patria. Por eso yo los invito a pensar en el futuro», dijo.
Las declaraciones se producen en medio de intentos por recomponer la relación bilateral con el Gobierno chileno del presidente José Antonio Kast —a cuya investidura asistió Paz—, con la centenaria demanda marítima de Bolivia aún pendiente de resolución.
Bolivia perdió su salida al mar tras la guerra con Chile en 1879, y en 2018 la Corte Internacional de Justicia determinó que Santiago no tiene obligación legal de negociar ese acceso, en un diferendo que mantiene a ambos países sin relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962, salvo un breve periodo entre 1975 y 1978.
En ese contexto, el Gobierno boliviano busca potenciar su acceso a mercados internacionales a través de rutas fluviales y alianzas regionales.
«Esto es el futuro, el ejemplo de Puerto Quijarro y las nuevas alianzas con Brasil y Paraguay», subrayó el mandatario boliviano, al destacar el uso de la hidrovía Paraguay-Paraná para sus exportaciones.
Paz agregó que «la economía va a abrir todas las puertas necesarias para volver a nuestro Pacífico y se beneficien todas las naciones, porque esa es la visión, que todos ganen. Nosotros no queremos hacer daño. Queremos que cada uno de los pueblos hermanos fronterizos se beneficien».
En su discurso, también aludió a la decisión de Chile de construir barreras en sus fronteras para frenar la migración irregular.
«Nosotros no hacemos zanjas, nosotros construimos puentes de integración», dijo Paz.
Como cada 23 de marzo, Bolivia realizó desfiles militares para reivindicar su demanda marítima. El comandante de la Armada, contralmirante Ernesto Alfaro, destacó el nuevo enfoque institucional hacia una estrategia fluvio-marítima.
«Y es precisamente en este espacio ribereño de la Armada Boliviana que celebraremos un Día del Mar cambiando el enfoque tradicional por uno nuevo, optimista con visión de futuro», afirmó.






