El informe sobre el nuevo caso confirmado de COVID-19 causó desconcierto, ya que existen dudas sobre la versión oficial, de que no hay transmisión local comunitaria

El Gobierno de Nicaragua, reconoció este viernes el octavo caso confirmado de COVID-19, y al hacerlo incrementó el desconcierto previo sobre la pandemia, ya que informó que se trata del contacto de un caso importado, a la vez que insistió en que no hay “transmisión local comunitaria”.

El nuevo caso confirmado es “un señor de 64 años de edad, contacto de un caso importado, que se encuentra delicado, atendido y estable”, detalló el Ministerio de Salud en un informe, en el que negó que exista transmisión local.

El informe sobre el nuevo caso confirmado de COVID-19 causó desconcierto, ya que existen dudas sobre la versión oficial, de que no hay transmisión local comunitaria en el único país de América sin restricciones frente al coronavirus SARS-coV-2.

El infectólogo Carlos Quant, miembro del Comité Científico Multitudinario, explicó a Efe que sí es posible que considerar como “caso importado” a un paciente que no ha salido del país, y a la vez no clasificarlo como contagio local, pero que eso depende de las definiciones de cada nación.

Quant, explicó que hay países donde son considerados “importados” los casos que fueron contagiados en el exterior, así como su núcleo familiar en una primera generación y su entorno geográfico en una segunda generación, con lo cual, solamente se considera “transmisión local comunitaria” cuando “se pierde ese vínculo epidemiológico”.

RAZONES POLÍTICAS

El experto mencionó que en el caso de Nicaragua, no es fácil saber cuándo se trata de un caso importado o de transmisión local comunitaria, ya que las autoridades solamente tienen dos definiciones: confirmado, cuando está comprobado, y sospechoso, cuando la persona tiene síntomas y ha viajado fuera del país, lo que deja por fuera a los asintomáticos.

Quant, indicó que es posible que el caso número ocho haya sido contagiado por uno de los siete anteriores, sin embargo, el Gobierno brinda información limitada sobre el coronavirus.

El Gobierno de Nicaragua, ha sido criticado por no poner restricciones para la propagación de la pandemia, ni tomar medidas de prevención social, pero además, por promover actividades multitudinarias, a las que acuden los sandinistas, quienes luego son enviados a realizar visitas casa por casa.

El Comité Científico Multitudinario, ya ha expresado su escepticismo de que el SARS-coV-2 se comporte en Nicaragua, de una manera radicalmente diferente a la del resto del mundo, tal como señalan las autoridades del país.

Organizaciones internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OMS), la Organización de los Estados Americanos, oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), han mostrado su preocupación por cómo el Gobierno del presidente Daniel Ortega ha manejado la crisis.

El COVID-19 ya causó una muerte en Nicaragua, lo que deja una tasa de mortalidad de 12,5 por ciento, la más alta en Centroamérica, y superior a la media mundial del 0,66 %. EFE